Pide migrante indígena a sus paisanos no vender su dignidad por sus carencias Foto: Salvador Cisneros Silva

Pide migrante indígena a sus paisanos no vender su dignidad por sus carencias

Escrito por  Salvador Cisneros Silva Ene 21, 2020

La migración de los pueblos indígenas es por la necesidad de sobrevivir, expresa Celso Cantú, quien regresó a su comunidad después de 20 años


Cochoapa el Grande, 21 de enero. La pobreza y el desamparo obligan cada año a más familias a tener que migrar de sus pueblos, abandonándolos por casi medio año, no lo hacen por costumbre, sino por necesidad alimentaria que es la que los mueve. A las autoridades del gobierno del estado les ha importado poco o nada el tema migratorio de una región condenada a vivir en la pobreza, lamentó Celso Cantú, migrante indígena.

El joven Celso tuvo que salir de su comunidad huyendo de la pobreza a los 11 años; sus padres tomaron la decisión de migrar para sobrevivir, teniendo que caminar ocho horas desde su pueblo hasta la cabecera municipal de Cochoapa el Grande y de ahí conseguir un transporte para la ciudad de Tlapa, desde donde harían un viaje hasta Baja California, donde sus padres buscarían empleo como jornaleros agrícolas.

Lo que solo parecía un escape momentáneo se convirtió en una vida, pues lograron establecerse en la frontera norte gracias al duro trabajo diario en los campos agrícolas.

En Baja California, Celso pasó su niñez y adolescencia, luego cruzó la frontera y se estableció en un poblado de California, en Estados Unidos; después de casi 20  años logró volver a su comunidad y darse cuenta de que nada o poco había cambiado.

“Con toda la alegría uno vuelve a su pueblo donde pasó su infancia feliz, pobre pero feliz, y se da cuenta de que en realidad no ha cambiado nada, sólo los políticos por su gran trabajo se han vuelto ricos, millonarios, pero todos siguen igual; los niños descalzos, las escuelas sin profesores, las clínicas vacías o sin medicamento, da una pena ver que nada cambió”, expresó el joven indígena.

Celso explicó que en 20 años la migración indígena dentro y fuera de México continúa sin cesar, que sus familiares y conocidos migran cada cuatro o seis meses al centro o norte para emplearse como jornaleros, porque en el pueblo sigue igual, sin trabajo, con carencias y sobre todo, con hambre.

“Que vergüenza da la política de México, sobre todo la del estado Guerrero desde allá nos damos cuenta de todas sus mentiras, lo vemos con mucho resentimiento que continúa la corrupción, el abandono o sólo ocupen a los indígenas para aprovecharse en tiempos electorales, da vergüenza sobre todo el PRI, pero ellos morirán lentamente, porque los tiempos cambian”, indicó.

El joven indígena quien partió descalzo a los 11 años de Guerrero, pidió a su población indígena a castigar a los políticos como ellos han castigado por años a los pueblos con el abandono; les pidió a estar más informados, a exigir, a protestar y no permitir nunca más vender su dignidad por sus carencias.