Guerrero y Acapulco, entre los estados y ciudades con menor satisfacción: Inegi

Escrito por  Patricia Rumbo Ago 02, 2019

El nivel de desarrollo económico y la seguridad, los factores que preocupan a los habitantes del sur y sureste del país, revelan los datos


En el Día Internacional de la Alegría que se celebra cada 1º de agosto, los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestra que en México los principales motivos que generan esta emoción son la familia, el trabajo y las actividades de entretenimiento, y que Guerrero y Acapulco se encuentran entre los estados y ciudades con satisfacción menor a la media.

El instituto informa que causas como las reuniones familiares, el desempeño profesional, comer, salir con amigos, tener salud, contar con una vivienda y descansar, conducen a una gran parte de la población de las zonas norte y centro del país a sentir alegría.

En las regiones sur y sureste los habitantes experimentan el sentimiento en menor grado y frecuencia, lo cual es explicado por el nivel de desarrollo económico y el factor seguridad.

Según la neurociencia la alegría es definida como un estado de ánimo que conduce a la felicidad, la diferencia entre estas dos, radica en su duración e importancia, la primera es sinónimo de prosperidad pasajera y la segunda de bienestar permanente.

En una encuesta aplicada a ciudadanos de diferentes zonas de Acapulco, con la asesoría del director del Laboratorio de Opinión Pública, Manuel Ángel Rodríguez, el resultado fue que 86 por ciento de los consultados evaluó que eventos cotidianos les alegraban, pero que su aspiración es no estar preocupados.

Especificaron que “beber cerveza”, “comer tacos”, “escuchar música”, “poder regresar a casa después del trabajo”, “estar en la sombra (lo fresco)” y “cobrar la quincena”, son eventos que les entusiasman en la vida.

Indicaron también que “estirar el dinero”, “usar el transporte público”, “andar por las calles”, “enfermar”, “la contaminación” y “los políticos”, son asuntos que les inquietan.

Para convocar a las sociedades del mundo a hacer sonreír a otra persona cada día, dedicar tiempo a la familia y apreciar cada momento, la Organización de las Naciones Unidas estableció la conmemoración de este día desde 2010 a iniciativa del colombiano Alfonso Becerra.