¿Qué pasa si te demandan por no pagar tus deudas?

Escrito por  Feb 16, 2019

Cuando se pide un préstamo lo ideal es que puedas devolverlo. Pero, desgraciadamente esto no siempre se cumple ya que pueden aparecer situaciones de emergencia en que se necesita el dinero para otras cosas. Por lo que al final no se puede destinar el dinero que se quería para la deuda.

El incumplir con los plazos del préstamo hace que la entidad que te ha prestado el dinero empiece a introducir una serie de mecanismos de penalización como los son los intereses moratorios. El problema de estos es que acostumbran a ser mucho más altos que los anteriores, por lo que el dinero que tienes que devolver al final sube de forma considerable.

Si no empiezas a pagar puede que la deuda empiece a alcanzar unos límites insostenibles, por lo que al final puede que te sea imposible pagar. En ese momento la entidad o institución que te haya prestado dinero puede que empiece a tomar acciones legales contra ti.

En este artículo, de la mano de la comparadora de préstamos Financer México, vamos a explicarte qué te puede pasar si una entidad decide demandarte por no pagar el dinero de la deuda.


En el caso de ser demandado, ¿Puedes ir a la cárcel?

Seguro que esta es la primera pregunta que te harás. La respuesta es no. En México no te pueden meter en la cárcel por impagos según dice el artículo 17 de la constitución. Eso es así porque la vía en que se pueden demandar las deudas es la civil en orden mercantil. Solo te pueden amenazar con ponerte en la cárcel si te demandan por la vía penal. Y este no es el caso.

Para que te demandasen por la vía penal, tendrían que acusarte como defraudador, que no es tú caso ya que eres un deudor. El defraudador es quién de forma deliberada toma posesión de otra persona o entidad. En tú caso no lo es porque pedir un préstamo te convierte de forma automática en deudor.


Entonces, ¿Qué pueden hacerme?

Una vez que hayas sido demandado a partir de una demanda mercantil pueden proceder a embargar tus bienes. En sí, es imprescindible que la entidad o institución que te prestó el dinero dé inicio, de forma obligatoria, a un juicio mercantil. En caso que no sea así no pueden embargarte nada. Por eso es fundamental conocer cuáles son tus derechos.

Una cosa a tener en cuenta es que las entidades prestamistas o instituciones financieras prefieren, antes de empezar un juicio mercantil, intentar negociar el pago de la deuda. No quieren empezar con los tribunales porque estos son caros para las dos partes. Además, no tienen la certeza al 100% de que pueden ganar y recuperar el dinero que te prestaron.


¿Y qué es una demanda mercantil?

Una demanda mercantil es una acción jurídica en la que el acreedor (o sea la persona que te ha prestado el dinero) reclama su derecho a recibir el dinero que se creó a través de una deuda. O sea que te demanda porque no has pagado lo prometido.

La entidad prestamista como tal tiene una serie de instrumentos y documentos para demostrar que contrajiste una deuda con ellos. Algunos de estos son el contrato de apertura del préstamo o los estados de cuenta.


Y cuando se notifica la demanda mercantil, ¿Qué pasa?

La notificación de la demanda es el primer paso del juicio mercantil. De esta manera sabes que te encuentras dentro de un proceso judicial y puedes empezar a elaborar una estrategia para defenderte.

En el caso que tengas el dinero de la deuda cuando se te notifica, lo que tienes que hacer es abonar este para cubrir los pagos. Así el abogado y ejecutor se retirarán de tu casa sin ejecutar el embargo de tus bienes. Además, el juicio se dará por finalizado.

Si recibes la notificación, pero no tienes el dinero para pagar, se procederá al embargo de tus bienes. Se te embargará todo lo que se precise necesario para cubrir el importe de la deuda que tienes con la prestamista o institución financiera. Una vez hayan embargado todo lo necesario, se te emplazará al juicio.


Eso sí, mucho cuidado con las demandas falsas

Desgraciadamente hay algunas entidades prestamistas que saben que los deudores no conocen sus derechos ni cómo funciona el tema de las demandas. Es por eso que puede que utilicen una serie de técnicas que no son éticas como, por ejemplo, las demandas falsas.

Si quieres descubrir si una demanda es real o no, hay una forma bastante fácil para saberlo. Lo que tienes que hacer es sacar un reporte especial del Buró de Crédito. En este se muestra toda tu información crediticia, por lo que se mostrará si has sido demandado o no. En el caso de que lo seas, el texto que aparecerá será algo parecido a: “SG Demanda por el otorgante Demanda interpuesta por la Entidad Financiera o la Empresa Comercial Otorgante del Crédito”.

Aparte de esto, también puedes saber si una demanda es falsa o no siguiendo los siguientes consejos:

  • Las demandas no se notifican por teléfono.
  • No son una hoja fotocopiada, sino que se muestra la original.
  • No se notifica el día en que se recibirá la demanda.


Si la demanda era real y se ha procedido al embargo de los bienes, ¿Dónde se celebra el juicio?

La mayoría de juicios mercantiles se celebran en Ciudad de México, mientras que una pequeña parte se hacen en Monterrey (Nuevo León).

Normalmente los contratos de préstamo acostumbran a estipular donde se celebrará el juicio en el caso de que haya una demanda mercantil. Y la mayoría de estos estipula que se someten a la jurisdicción y competencia de los tribunales de México, Distrito Federal. Este es el por qué la mayoría se hacen la capital.Consejos para que no te demanden

Ahora ya sabes todo lo que te puede pasar si te demandan. Es por eso que te queremos dar una serie de consejos para que no tengas que llegar a este punto. Por eso, antes de pedir cualquier préstamo ten en cuenta lo siguiente:

  • Solo pídelo en situaciones de urgencia. No lo pidas para comprarte caprichos.
  • Ahorra siempre que puedas. Ya sea para pagar las posibles deudas o así tener un colchón para situaciones de emergencia.
  • Si no puedes pagar antes de la cuenta, no digas que podrás hacerlo. Las multas y comisiones por no pagar a tiempo son muy altas. Pero, no te pases con unos plazos muy amplios. Cuanto más tardes en pagar, mayores serán las tasas de interés.
  • No pidas un préstamo para pagar otro. Puedes entrar en un círculo vicioso del que te será muy difícil salir.
  • Lee siempre la letra pequeña de los contratos del préstamo. Puede que haya comisiones que no se dicen en otros lugares. O sea que mucho cuidado con la letra pequeña.