Sufren violencia sicológica y emocional dos de cada 10 mujeres adultas: Inapam Foto: Internet

Sufren violencia sicológica y emocional dos de cada 10 mujeres adultas: Inapam

Escrito por  Rodolfo Valadez Luviano Nov 28, 2018

Reciben las agresiones de sus propios familiares que las hacen caer en depresión, afirma Sandra Belkis Ocampo


Tecpan, 27 de noviembre. En Guerrero, dos de cada 10 mujeres adultas mayores son víctimas de violencia sicológica y emocional, la mayoría de las veces por miembros de su familia, que las relega y discrimina, informó Sandra Belkis Ocampo Hernández, delegada estatal del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam).

Dijo que a diferencia de las mujeres más jóvenes, en las que la mayoría de los casos son por violencia física de parte de sus parejas, las adultas reciben maltrato sicológico y emocional de sus propios familiares, lo que las hace caer en profundas depresiones.

“En lo que se refiere a las mujeres adultas dos de cada 10 en Guerrero son víctimas de violencia sicológica, pues los hijos optan por recluirlas en asilos de ancianos porque las consideran estorbos en sus casas, o son objeto de maltratos e insultos por la torpeza de sus acciones que son producto de su avanzada edad”, puntualizó e indicó que los registros del Inapam cada año se enfocan más en el abandono que sufren las mujeres adultas de parte de sus familiares.

Rechazó que en el grupo de personas con el rango de edad de entre 70 y 90 años, es muy bajo el número de casos de violencia física contra las mujeres, sin dejar de reconocer, dijo, que se han registrado casos violentos.

En entrevista, manifestó que, en ese tema, la dependencia federal promueve la creación de Casas de Día, en las cuales los adultos mayores tienen libertad de platicar con otras personas y practicar actividades deportivas, así como manualidades, entre ellas la pintura, el dibujo, la escultura, elaboración de hamacas o jugar ajedrez, entre otras actividades, las cuales les caen muy bien porque se les nota con el ánimo arriba cada vez que asisten a estos lugares, lo que no sucede, añadió, cuando se encuentran dentro de la casa familiar y son blanco de los insultos de los nietos, los hijos, sus esposas o algún otro familiar, “que son, en la mayoría de los casos, los que cometen ese tipo de violencia en contra de ellas”.