El panorama mundial es desolador ante el avasallamiento del neoliberalismo: escritor Foto: Raúl Aguirre

El panorama mundial es desolador ante el avasallamiento del neoliberalismo: escritor

Escrito por  Héctor Briseño Nov 11, 2018

Creo en el optimismo de la voluntad, manifiesta el argentino Enrique Kike Ferrari, quien se reunió en Acapulco con miembros del Suspeg y la Ceteg


Para el escritor y sindicalista argentino Enrique Kike Ferrari, trabajador del metro de Buenos Aires, el panorama en América Latina y el resto del mundo es desolador, ante el avasallamiento de entes neoliberales que oprimen al ser humano.

No obstante, el autor de cinco novelas, galardonado por sus creaciones literarias en países como España y Cuba, hizo un llamado a dirigentes magisteriales en Acapulco a luchar por defender e impulsar la colectividad.

En su caso, enfatizó que utiliza la literatura como forma de expresión. Subrayó que “me gusta mucho leer, en la literatura encuentro una forma de comunicar, una vía más o menos en que puedo expresarme. Tener la posibilidad de crear un mundo a partir de la nada, es fascinante escribir”.

En encuentro con miembros de la sección 14 del Sindicato Único de Servidores Públicos del estado de Guerrero (Suspeg), así como profesores disidentes, Kike Ferrari habló de literatura, lucha de clases, cargas laborales, activismo sindical, cultura, hasta comida vegana y futbol.

En referencia a la lucha social y sindical en América Latina en general, así como los aspectos paralelos que viven México y Argentina, el autor de Operación Bukowski, Lo que no fue, y Que de lejos parecen las moscas, subrayó que no le gusta la esperanza, y se calificó como realista y reacio.

Reflexionó que “tengo confianza en que podemos ganar, siempre podemos ganar nosotros, siempre nos pueden ganar ellos, pero más vale que hagamos lo posible por ganar nosotros, porque si ganan ellos va a desaparecer el planeta”.

Utilizó una frase de Gramsci para definir el momento que vive América Latina, “pesimismo de la inteligencia, optimismo de la voluntad”.

Kike Ferrari manifestó que “yo veo un futuro más bien oscuro en los años próximos, creo que mis hijos, mi hija más grande que tiene 10 años, va a vivir toda su adolescencia en una noche oscura del neoliberalismo y la reacción; pero también creo en el optimismo de la voluntad y creo que todos los días nos tenemos que levantar pensando que podemos ganar, por qué si no, si no qué”.

Insistió, en relación a los entes neoliberales, que “si ellos ganan el planeta va a morir, ya va a morir pronto, nos vamos a quedar sin agua. No habrá mundo sobre el cual construir la sociedad futura, así que hagamos lo posible para que no sea”.

El ganador del premio literario Casa de las Américas, en 2009, recalcó que “no trabajo por hobby y no trabajaría ningún día por hobby, porque odio trabajar, cada día que me levanto en la mañana, odio ir a trabajar, si pudiera no trabajaría ningún día de mi vida”.

Puntualizó que “yo pago el alquiler con el trabajo que hago todos los días, tenemos un horario bueno, seis horas, una semana de cinco días, y una semana de siete, durante varios años he trabajado en horario nocturno, llevo 30 años en el mercado laboral”.

Mencionó que el día en que la literatura pague su vida, no trabajará un día más, por lo que subrayó que “de ninguna manera estoy haciendo turismo en la clase trabajadora, si yo no trabajo, mis hijos no comen”.

Expresó que “uno escribe para dialogar con otros; busco en algún momento de los libros que escribo que esté la voz de la clase trabajadora o se los vea”. Reflexionó que “la escritura en última instancia es un evento individual en los términos del sistema. La literatura es un hecho colectivo, pues está hecha de lenguaje, no hay ninguna cosa que sea más social que el lenguaje, el cual sirve para comunicarnos”.