Piden a cadetes del buque Cuauhtémoc servir a México y respetar sin reservas la vida Foto: Raúl Aguirre

Piden a cadetes del buque Cuauhtémoc servir a México y respetar sin reservas la vida

Escrito por  Roberto Ramírez Bravo Oct 19, 2018

Al recibir a los cadetes del buque escuela Cuauhtémoc, que regresaron de un periplo de ocho meses por 11 países, el secretario de Marina, Vidal Francisco Soberón Sanz, los llamó a “servir a México y respetar sin reservas la vida” de los habitantes de este país. Pidió que la experiencia les haya dado “un mensaje de unidad, fraternidad y solidaridad” y que estén dispuestos a sumar todas sus fuerzas “para continuar siendo una institución leal”.

Acompañado del secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Cepeda, del gobernador Héctor Astudillo Flores, de la presidenta municipal Adela Román Ocampo, de los presidentes de la Junta de Coordinación Política y de la Mesa Directiva del Congreso local, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros y Verónica Muñoz Parra, Soberón Sanz dio la bienvenida en una ceremonia protocolaria arriba del barco.

A diferencia de otras ocasiones, esta vez no se permitió el acceso de reporteros, a ninguno de los funcionarios presentes y solo con mucho control se les dejó entrevistar brevemente a familiares de los cadetes.

El crucero de instrucción Velas Latinoamericanas 2018, que duró ocho meses y siete días, fue recibido con cinco salvas de cañón en la Octava Región Naval, mientras los familiares se colocaban en el muelle para recibir a los cadetes que concluyeron su instrucción. En el navío Siete Mares, se colocó a las autoridades, encabezadas por los dos secretarios, y luego estas subieron al buque escuela para hacer la ceremonia oficial de recepción.

El secretario de Marina señaló que “el día de hoy, este buque ha hecho una gloriosa entrada, para arribar a su puerto base. Nuestro navío trae consigo una dotación colmada de experiencias, ávida de contar sus vivencias, y con toda seguridad deseosa de encontrarse con sus familiares y amigos”.

El comandante del buque escuela, Rafael Antonio Lagunes Arteaga, dio el informe de la travesía y señaló que el mensaje de paz y buena voluntad del pueblo de México, transmitido por el navío, “sin duda favorecerá los acuerdos y tratados que garanticen el progreso y desarrollo de una Latinoamérica unida con responsabilidad global, producto de la semilla aquí sembrada basada en la admiración y respeto mutuo”.

El buque zarpó de Acapulco en febrero pasado y los cadetes realizaron diversas prácticas, como dirigir las velas con viento a favor, maniobrar el navío, enfrentar las embates del mar, entre otros.

Los familiares, colocados bajo un toldo en el muelle, esperaron pacientemente a los estudiantes recién graduados. Algunos portaban sus fotografías en gallardetes, otros llevaban flores o globos, y otros simplemente su presencia.

Como en años anteriores no faltó el caso de la bebé que nació mientras su padre andaba navegando, la joven que espera al novio “para besarlo y todo”, como dijo Daniela Otero, de su novio Carbajal. Y la única acapulqueña que se graduó en este viaje de estudios, Leticia Morales Noyola, quien nació y creció en la colonia Graciano Sánchez. “Ese era su sueño, gracias a Dios y se cumplió”, dijo María, madre de la joven.