Insta Leopoldo González a usar un lenguaje pacificador para lograr la reconciliación Foto: La Jornada Guerrero

Insta Leopoldo González a usar un lenguaje pacificador para lograr la reconciliación

Escrito por  Héctor Briseño Sep 03, 2018

Rememora a los héroes de la Independencia para reafirmar el compromiso por la patria


El arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, hizo un llamado a propiciar un lenguaje pacífico y pacificador, con motivo de las fiestas patrias, con el objetivo de crear un ambiente de reconciliación y comunión entre los integrantes de la sociedad.

Enfatizó que “necesitamos de ese lenguaje para acercarnos y restañar tantas heridas que nos hemos hecho al insultarnos y denigrarnos”. 

En su comunicado dominical, el arzobispo de Acapulco recordó que la violencia verbal enconó la animadversión y ocasionó el retraso para lograr un acuerdo de paz que permitiera, en su momento, consumar la Independencia de México y el inicio de construcción de la nación.

González González manifestó que rememorar la aportación a la lucha de Independencia de personajes como Miguel Hidalgo, José María Morelos, Mariano Matamoros, Miguel Allende, Hermenegildo Galeana, Ignacio Rayón, Mariano Abasolo, Josefa Ortiz de Domínguez, Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide, entre otros, debe significar la reafirmación del compromiso por continuar en el trabajo diario en el desarrollo de la patria y construcción de la paz.

Planteó que “desde esos valores y convicciones, responder a las nuevas situaciones de nuestra época. Sólo así podemos darle auténtico futuro a lo que actualmente somos”.

El arzobispo de Acapulco recordó que durante la lucha por la Independencia también se fraguaron batallas que provocaron dolor, sufrimiento y muerte, hasta que en 1821 hubo un acuerdo de paz que permitió construir la nación.

Advirtió que dicho acuerdo se dilató por el resentimiento surgido entre los bandos en disputa, por la crueldad de los enfrentamientos armados.

Expresó que “pero otra violencia que enconó mucho la animadversión fue la violencia verbal, que podemos mirar en los discursos, edictos, cartas pastorales y comunicados de ese tiempo”.

González González expresó que “en los dos bandos, de la degradación del adversario fácilmente se pasó a la justificación de su exterminio. No había espacio para la negociación porque se consideraba perverso al interlocutor y perversas sus intenciones. Por ello, fueron infructuosos muchos esfuerzos por encontrar una salida política al conflicto”.