Detalle de los daños en un edificio de la unidad del Infonavit en la Alta Progreso, del puerto de Acapulco, con fracturas en columnas. Detalle de los daños en un edificio de la unidad del Infonavit en la Alta Progreso, del puerto de Acapulco, con fracturas en columnas. Foto: Roberto Ramírez Bravo

Varios edificios de Infonavit Alta Progreso presentan grietas tras sismo, acusan vecinos

Escrito por  Roberto Ramírez Bravo Sep 27, 2017

“Se han hecho peticiones a instancias de gobierno, pero no nos hacen caso”, denuncian

Una revisión somera muestra a simple vista las fracturas en columnas, escaleras y trabes, señalan


Desde el cuarto piso del edificio 24, quinta etapa, primera sección de la unidad habitacional Alta Progreso, Rosa Rosas Martínez tiene una vista relativamente privilegiada hacia la bahía de Acapulco.

Pero algo más denso que el temor de morir empaña esa sensación de privilegio: se trata de grietas, varias, que suben por las columnas del edificio, que separan la estructura de las escaleras, y que recorren las trabes.

Sabe, porque lo ha visto en televisión, lo ha oído por la radio, que cuando un edificio presenta estos signos en su estructura, está en un riesgo de colapso.

Después del sismo del 19 de septiembre, que dejó estas secuelas, el edificio, construido a finales de los años 70, ha dejado de ser seguro.

Su vecino, el médico del IMSS José Mancilla, refiere a su vez que hasta el momento ninguna autoridad de Protección Civil se ha presentado en el lugar para evaluar los daños.

Una revisión somera muestra a simple vista las fracturas. “Somos miles de familias que estamos en riesgo latente de que se vengan abajo las escaleras, de que las construcciones se colapsen con una catástrofe de dimensiones incalculables, hay tanques de gas en el interior de las viviendas, hay negocios”, dice Taurino Castrejón Salgado, dirigente de la Unión de Campesinos y Emigrantes de México (Ucem) y habitante del mismo edificio.

Pero no es el único inmueble en similares condiciones. La unidad habitacional Alta Progreso, segunda en dimensiones después del Coloso, comenzó a construirse a finales de los años 70 y terminó a principios de los 80, cuando era el propio Infonavit el que hacía las construcciones.

Los problemas ya eran añejos, pero terminaron de agravarse con el sismo del 19 de septiembre. Castrejón Salgado señaló que los edificios fueron construidos con materiales de mala calidad, lo cual no supieron sus propietarios sino hasta varios años después cuando empezaron a notarse, y los sucesivos sismos que han ocurrido en Acapulco han terminado por deteriorar las estructuras y hoy hay grietas en muros, trabes, castillos y paredes.

Dijo que se ha hecho peticiones a los tres niveles de gobierno para que haga un programa de vivienda integral como los rescates carreteros, de bancos y de empresas para demoler y reconstruir los edificios, pero no han hecho caso. La petición, dijo, es que la reconstrucción se haga con parámetros internacionales, de la ONU, y no de gobiernos que otorgan licencias de manera discrecional. El gobierno municipal, dijo, ha hecho programas de fachadas, pero el problema es de fondo, en la estructura.

“Estamos buscando la manera de que las autoridades nos hagan caso, espero que el siguiente paso no sea una tragedia”, señaló.