En Barra Vieja, los restaurantes fueron dañados por el paso del huracán Max en Acapulco. En Barra Vieja, los restaurantes fueron dañados por el paso del huracán Max en Acapulco. Foto: Raúl Aguirre

Dejan las lluvias 120 casas afectadas, deslaves y árboles caídos en Acapulco

Escrito por  Abby Perezcano, Arturo de Dios Palma y Rodolfo Valadez Luviano Sep 17, 2017

Más de mil 500 viviendas dañadas en ambas costas del estado, reporta PC

Atoyac y Petatlán, los municipios más perjudicados en carreteras e inundaciones en Costa Grande

Conforme mejora el clima, resurgen los daños que causó el huracán Max en Guerrero


 Casi 120 viviendas afectadas y 115 árboles caídos en diferentes puntos de Acapulco han dejado las lluvias que se han registrado en el municipio.

Mientras que las precipitaciones registradas la noche del viernes y madrugada del sábado dejaron como saldo un deslave en la zona poniente, encharcamientos y arrastres de lodo y basura.

Luego de hacer un recorrido por la carretera Mozimba-Pie de la Cuesta, donde se registró el deslave, el alcalde Evodio Velázquez Aguirre hizo un llamado a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) a darle mantenimiento a esa vía federal, la cual “ha generado muchísimos problemas desde hace un buen rato” por un problema geológico.

“Aquí se hizo la obra de la ampliación Mozimba-Pie de la Cuesta, pero no se calcularon los problemas que iba a generar el dejar las cosas tal como están en este momento. Entonces creo que es un tema para poder decirle a la SCT que liberen los recursos de mantenimiento, de conservación de esta zona, porque para nosotros es muy complicado que esta zona, que es federal, la podamos atender”.

“Por aquí circula maquinaria pesada todos los días, circulan miles de ciudadanos que viven en la zona poniente y necesitamos del apoyo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y del Fondo Especial de Conservación y Mantenimiento... cuando se hizo la ampliación de esta carretera no se calculó este daño, solamente se abrió la carretera, se amplió y lo que necesitamos es una intervención más de fondo”.

Aclaró que el recurso lo ejercería la federación, “no le estamos pidiendo ejercer nosotros, lo que queremos es que hagan lo que les compete hacer en las carreteras federales, por esta carretera circulan cientos de miles de acapulqueños y turistas”.

Antes, en declaraciones al terminar el desfile cívico militar en la avenida Costera, Evodio Velázquez destacó que hasta el momento hay saldo blanco en Acapulco por las lluvias que se han resguardado.

Recordó que el viernes hizo un recorrido de supervisión por Barra Vieja, la zona más afectada por el huracán Max, donde algunos restaurantes perdieron sus palapas y techos y algunas casas perdieron sus techos de cartón o lámina.

Calculó que sólo en esa zona y en San Andrés Playa Encantada hay más de 110 viviendas afectadas, seis en otras zonas y 115 árboles caídos en general.

“Todavía no tenemos el censo completo, hay más de 90 casas por ahí de las 110 casas afectadas, aparte restaurantes” hay restaurantes que perdieron sus palapas completas y sus techumbres completos y estamos haciendo un censo para que hoy pueda incorporarse a una gestión federal y estatal”.

El alcalde adelantó que el municipio solicitará ser partícipe del Fondo Nacional de Desastres Naturales (FONDEN) y buscará gestionar apoyos ante otras instancias como la Secretaría de Desarrollo Social federal (SEDESOL).

“Vamos a solicitar no solamente ser partícipes del Fonden, que se declaró estado de emergencia Guerrero y entre ellos Acapulco; también estamos revisando cómo podemos hacer algo con Financiera Rural, con SEDESOL a nivel federal, para que podamos gestionar junto con ellos algún apoyo para las familias afectadas”.

 

Más de mil 500 viviendas dañadas en ambas costas

Los efectos del huracán Max en Guerrero comenzaron a emerger: más mil 500 casas dañadas, cientos de pueblos inundados, incomunicados, plantíos perdidos, carreteras cortadas, unas 400 personas desalojadas y una región casi paralizada.

Fueron 130 kilómetros donde Max dejó toda su fuerza. Desde el poblado de Barra Vieja, en Acapulco, hasta el municipio de Copala, en la región de la Costa Chica, el huracán arrasó.

Eran las 12 de la tarde del jueves y las ráfagas de aire junto con la lluvia cubrieron la región de la Costa Chica. Max se detuvo en un punto intermedio entre los municipios de San Marcos y Cruz Grande. Ahí tocó tierra el meteoro. Nadie imaginaba la fuerza con la que venía.

Ese momentos todos esperaban que el huracán tocara con toda su fuerza el puerto de Acapulco y mientras pasara por la costa su fuerza disminuyera. No sucedió así.

En tres horas, de la 1 a las 4 de la tarde, el huracán destrozó lo que pudo.

De las casas comenzaron a volar los techos, los árboles a caerse, los ríos y los arroyos a crecer y después a desbordarse.

Para las 4 de la tarde el huracán Max había dejado una escena terrible: cientos de casas inundadas: colchones, camas, comedores, salas, televisores estaban inservibles, los techos eran esqueletos de palos, techumbres de las canchas estaban estrujadas y las calles se habían convertidos en extensiones de los ríos y los arroyos. En horas, cientos de pobladores se convirtieron en damnificados. En horas, el huracán empobreció a campesinos de por sí pobres.

Pero también en horas, Max incomunicó a toda una región. La energía eléctrica se fue, la señal de celular se canceló, la carretera que comunica la Costa Chica se cortó en tres tramos desde Cruz Grande hasta Azoyú. Sobre la vía se comenzó a forma una larga fila de carros, camiones de pasajeros, tráilers, pipas de combustibles.

La Secretaría de Protección Civil del estado, a la 2 de la tarde, dio un reporte preliminar de los daños por el paso de Max. Las costas fueron las más afectadas. Por ejemplo en Costa Chica en tres municipios, Ometepec, Juchitán y San Marcos, se inundaron 757 casas, este reporte no cuenta las afectaciones en Cruz Grande, donde el huracán pegó de lleno.

En la Costa Grande la cifra es similar, en tres municipios, Coyuca de Benítez, Atoyac y Petatlán, 741 casas se inundaron. Tan solo en el último municipio fueron 424. En Acapulco sólo contabilizan 15 viviendas dañadas, las de la comunidad El Zapote, sin contar los daños en los poblados de Barra Vieja y la Bonfil.

El conteo de Protección Civil se quedó corto con lo que se vivió en la Costa Chica.

La secundaria Miguel Hidalgo y Costilla, en Cruz Grande, esta mañana amaneció llena de refugiados: niños, hombres, mujeres y ancianos de la comunidad Cuatro Bancos.

Los pobladores esperaron hasta el último momento para salir. Se animaron hasta que las ráfagas de viento comenzaron a volar sus techos y la lluvia empezó a invadir sus casas. Hasta entonces se animaron a salir. Y lo hicieron al límite, porque horas después Cuatro Bancos se convirtió en una laguna, y el único camino por donde se llega, se cortó. Sin embargo, no pudieron salir todos. La tarde del viernes salieron las mujeres, los niños y los ancianos. La mayoría de hombres se quedaron.

Ahora las mujeres están a salvo, pero siempre pensando en sus esposos, si están bien, si ya comieron, y con la esperanza de que en cualquier momento arriben al albergue.

 

Atoyac y Petatlán, los más dañados en Costa Grande

Las lluvias provocadas por el huracán Max, ocasionaron socavones en la carretera que conduce a la comunidad de El Paraíso, y la parte alta de la sierra de Atoyac, así como el desborde de arroyos y el río Petatlán que inundaron a más de 400 casas de 13 colonias de la cabecera municipal de Petatlán.

De acuerdo al director de Protección Civil municipal (PC) de Atoyac, Irving Hernández Zamora, los socavones en la vía carretera sólo permitieron el paso de vehículos por un carril.

El socavón más grande se registró a la altura del rancho de Las Gemelas, donde el paso de los autos se redujo a un sólo carril porque un pedazo de la carpeta asfáltica se hundió totalmente, abundó el director.

En el lugar, los trabajadores de PC colocaron señalamientos para alertar a los automovilistas del riesgo, al tiempo que los exhortaban a manejar con precaución al pasar por la zona y los otros puntos de la vía carretera donde también se registraron socavones de menor dimensión.

En entrevista, indicó que el personal correspondiente del ayuntamiento tiene conocimiento del problema y gestiona con las autoridades estatales y federales para que se rehabilite el pavimento dañado en la senda, y agregó que las acciones de precaución de parte de los elementos de PC municipal continuarán porque se mantiene la probabilidad de que continúen las lluvias en la región.