Estudian cómo afectan vibraciones a la parroquia de Santa Prisca: presbítero

Escrito por  Raymundo Ruiz Avilés May 03, 2018

Es para conocer el daño que sufre por ruido, cohetones y sismos


Taxco, 2 de mayo. El presbítero de la parroquia de Santa Prisca y San Sebastián, Osvaldo Gómez Sandoval, informó que en el inmueble se ha hecho un estudio de vibración, para conocer los daños que han sufrido el monumento histórico por el ruido, los vehículos, cohetones y los sismos.

Dio a conocer, que se pusieron varios sensores en lugares específicos, se denotaron cohetones en la nave principal, se tocaron las campanas y circularon camiones pesados cerca de la iglesia, todo con el fin de conocer qué sucede con el ruido y qué afectaciones va dejando.

Dijo que el dictamen aún no se ha dado a conocer, para saber cómo se comporta el ruido y el estado en que se encuentra el inmueble sobre ese tema.

Expresó que es importante que se hagan los estudios, porque “eso nos va a servir para tener el expediente del estado en que se encuentra y también, para prevenir para evitar que el monumento histórico se vaya deteriorando aún más”.

Informó que el uso de drones se hicieron estudios “desde la parte de arriba de la iglesia, así como pruebas de vibraciones con el paso de camiones de volteo, camionetas de carga, el estallido de cohetones y el repique de campanas, con el objetivo de detectar la afectación generada por esos movimientos. Se colocaron unos 10 sensores en diferentes lugares y momentos para ver donde se ubica la mayor afectación del inmueble religioso, porque dentro del templo construido hace dos siglos y medio se encuentran varias piezas, maderas, retablos y partes de cantera que podrían desprenderse”, añadió.   

Gómez Sandoval explicó que un especialista que ha practicado estudios a templos en Guadalajara, Jalisco, y la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, “se presentó para hacer una revisión minuciosa a la fachada de la iglesia, las torres y cimientos de Santa Prisca, por lo que se espera su dictamen y conocer la mejor manera de evitar el deterioro del recinto católico”.