Trabajadores del Fonden platicaron acerca de cómo piensa el gobierno federal desaparecer este programa. Trabajadores del Fonden platicaron acerca de cómo piensa el gobierno federal desaparecer este programa. Foto: Dassaev Téllez Adame

Denuncian irregularidades en construcción de viviendas para damnificados en el estado

Escrito por  Citlal Giles Sánchez Sep 01, 2017

Se ha empezado 43% de casas dañadas por Ingrid y Manuel: trabajadores del Fonden

Se quejan que les deben hasta cinco meses de salario y quieren desaparecer el programa


Chilpancingo, 31 de agosto. Trabajadores de la Unidad Técnica del Fonden de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu), a quienes les adeudan entre 4 y 5 meses de salario, denunciaron una serie de irregularidades en la ejecución y reconstrucción de  más de 16 mil viviendas que fueron dañadas por las tormentas Manuel e Ingrid, hace cuatro años.

En conferencia de prensa, Violeta Medina denunció que, de las 16 mil 776 viviendas que se censaron para reconstruirse, construirse y reubicarse, sólo se han empezado, desde hace cuatro años, poco más de 7 mil casas, lo que representa 43 por ciento del total.

Explicó que el retraso para poder concluir la totalidad, son, entre otras cosas, las contrataciones de empresas que han defraudado a la Sedatu; prototipos de viviendas inadecuados, pero que fueron autorizados desde las oficinas centrales por secretarios que no tienen el perfil adecuado, no conocen la región, ni el estado, así como por la intención de la misma dependencia federal de cerrar el programa el Fonden.

Violeta Medina reprochó que son 33 trabajadores de la Unidad Técnica del Fonden de la Sedatu a quienes les adeudan entre 8 y 10 quincenas de su salario, el cual ya devengaron y que ahora no les quieren pagar, argumentando que ya no hay dinero para pagarles e incluso con la amenaza de que el programa cerrará.

“A lo largo de estos cuatro años, hemos visto a muchos funcionarios de todos los niveles ocupar sus puestos con la única finalidad de obtener una ganancia monetaria, social o política, y después irse sin voltear atrás, sin jamás acordarse de que la razón de este programa es aliviar un poco el dolor de esas 16 mil familias que en muchos de los casos, perdieron todo, incluso, sus seres queridos; no les importa, porque son gente de escritorio que y porque no son ellos quienes reciben de primera mano el dolor, la rabia, la impotencia y el reclamo de quienes de un día para otro, quedaron en el desamparo, a la intemperie, a la buena de Dios”, reprochó.

De igual forma denunció que como trabajadores en muchas ocasiones vieron cómo las cantidades que reportaban a oficinas centrales, eran manipuladas, para informar al presidente Enrique Peña un avance mayor al que tenían y desmintió que la reconstrucción en el estado esté por concluir, pues aseguró que de las 16 mil 776 viviendas que se iban a reconstruir, construir o reubicar, aun faltan 9 mil 332 viviendas por entregar.

Los trabajadores se deslindaron si las autoridades federales determinan cerrar el programa, con el que quedarán pendientes miles de casas por entregar a las familias de Guerrero.

En la conferencia de prensa, los trabajadores mostraron fotografías de las casas incompletas, fraccionamientos abandonados, clausurados o sin los principales servicios públicos, e incluso aquellas que se quemaron o que están a punto de derrumbarse.

Jesús Zúñiga, otro de los trabajadores, explicó que hay 43 fraccionamientos que no han sido entregados, pues de los cuales 20 están abandonados y 13 clausurados por Profepa.

Mostró fotos de viviendas que se construyeron en una comunidad en Metlatónoc; sin embargo, dijo que están al 80 por ciento “porque no tienen ventanas, no tienen puertas o muebles; en el poblado de San Martín, en Tecoanapa, explicó que se construyó un fraccionamiento, pero no cuenta con vialidades, ni agua, ni biodigestores.

En Quechultenango explicó que se hizo un prototipo de vivienda diferente, y no cuenta con vialidades, ni energía eléctrica, ni agua, “está totalmente abandonado este fraccionamiento” y el mismo caso se da en Chichihualco.

En Mochitlán dijo que a pesar de que las casas están dentro de la zona urbana, no cuentan con agua, ni drenaje y es por eso que no se han podido entregar.

En la comunidad de Tierra Colorada, en el municipio de Leonardo Bravo -detalló- que se tiene un fraccionamiento “de 210 viviendas totalmente abandonado”.

En el poblado de Balsamar, ubicado en la carretera que va a Chichihualco hay pendientes 205 viviendas que también están totalmente abandonadas.

Entre los casos de corrupción que explicaron y mostraron fueron las casas que se construyeron en el fraccionamiento Papagayo en Acapulco, las cuales se incendiaron y ahora está abandonado.

Asimismo expusieron el caso de El Mirador en la capital del estado, donde el prototipo de vivienda que se hicieron fue diferente al proyectado, “sin estudios, sin cimentación, tan es así que 60 casas de esa zona se están derrumbando”.