Juguetes bélicos y electrónicos ganan terreno a los de madera en el Día de Reyes Foto: Rodolfo Valadez Luviano

Juguetes bélicos y electrónicos ganan terreno a los de madera en el Día de Reyes

Escrito por  Rodolfo Valadez Luviano Ene 06, 2018

Tecpan, 5 de enero. En los locales ubicados en la calle Reforma de Tecpan, donde cada año llegan vendedores a ofrecer juguetes, cada vez se ven menos los juguetes mexicanos, como los trompos, yoyos, matatenas, muñecas, luchadores, baleros, camiones, camas, sillas, comedores y cocinas de madera, y en cambio destacan en mayor número  los juguetes bélicos, como metralletas, pistolas, rifles y ametralladoras.

Carmen Tsinsun Tsinsun es propietaria del único local de juguetes mexicanos en la calle Reforma. Desde hace cuatro años viene a Tecpan a ofrecer los productos que ella y su familia elaboran en su pueblo natal Quiroga, en Michoacán, donde asegura que la fabricación de juguetes mexicanos a base de madera es toda una industria que beneficia a cientos de familias.

No obstante, los productos que elaboran siguen teniendo la aceptación de la gente, son objetos que poco a poco han ido a la baja al grado de que en los lugares donde se venden juguetes ya sea el Día de Reyes o en el Día del Niño están a punto de desaparecer, desplazados por los juguetes hechos con otras tecnologías y los nuevos materiales, la mayor parte de manufactura japonesa o china, países que destacan en la fabricación de productos muy baratos, pero de baja calidad.

La mujer contó que la venta de los juguetes mexicanos que se producen en su pueblo se mantiene a flote gracias a la demanda de los compradores que llegan de otros estados del país en busca de yoyos, baleros, guitarras, carros, trompos o muebles miniatura, todos hechos de madera, para ofrecerlos en los mercados y tianguis en el interior de la República.

“Los juguetes que se hacen en Quiroga y otros pueblos vecinos, forman parte de un proceso artesanal que en muchos de los mercados tiene un gran impacto para los turistas, y esto ayuda a que se mantenga a flote su venta, además de que los artesanos tienen bien presente que no se debe perder ésta importante rama de nuestra cultura”, puntualizó la vendedora, pero acepta que el desplazamiento de los juguetes ha bajado las ventas ya que ahora es más fácil que un pequeño tenga una televisión, un videojuego o un celular para satisfacer su necesidad de divertirse.

En cambio, durante un recorrido hecho por la calle se pudo ver que los juguetes bélicos sobresalen en la mayoría de los locales. “Es lamentable que los juguetes que hoy prefieran los menores sean de juegos electrónicos, o imitaciones de armas con los que seguramente intentarán aprenden a pelear, además de que con los celulares o tablets se termina con la comunicación que antes existía en familia”, opinó Roberto Fernández, padre de familia que fue a la calle a comprar juguetes.

Eso no sucedía con los juguetes tradicionales, apuntó la vendedora, porque con ellos se fomenta la convivencia y el juego de parejas se vuelve un agasajo, así como la convivencia con la familia, por ejemplo en un juego de matatena, en la que piden participar los amigos, los hermanos o hasta los mismos padres de familia.