Panadera de Tecpan reactiva su negocio para obtener ingresos Foto: Rodolfo Valadez Luviano

Panadera de Tecpan reactiva su negocio para obtener ingresos

Escrito por  Rodolfo Valadez Luviano Oct 13, 2020

Tecpan, 12 de octubre. Debido a que se perdieron cientos de empleos debido a la contingencia sanitaria en contra del Covid-19, las actividades como hacer pan o alimentos en casa son opciones importantes para que la gente obtenga ingresos que le ayuden a enfrentar la actual situación, aseguró María Obdulia Olivar Abarca, quien por más de 70 años se ha dedicado a la elaboración de pan dulce en Tecpan.

La gente no puede sentarse a esperar y ver cómo pasa todo, principalmente aquellas personas que carecen de un trabajo con un salario fijo. Es necesario echar a andar la creatividad para iniciar actividades económicas que ayuden a las familias ante la grave situación de salud que se vive, puntualizó la mujer de 92 años de edad.

Después de 14 años de inactividad, doña Yuya, como es conocida, decidió volver a ponerse el delantal y amasar, de nueva cuenta, la harina con la manteca de cerdo y la sal, para elaborar los panes que por más de 50 años le han dado fama en Tecpan, dentro de su domicilio en la calle Apolonio Castillo de la cabecera municipal de Tecpan.

Consultada mientras prepara la masa, afirmó que la elaboración de pan dulce es una alternativa valiosa para aquellos que se quedaron sin trabajo a causa de la pandemia, y agregó que en su caso, decidió volver a esa actividad movida por la nostalgia de una labor que realizó por más de cinco décadas hasta que una operación en su pierna derecha le impidió continuar hace 14 años, además de obtener algunas ganancias económicas.

A pesar de que la situación es difícil, la gente tiene que pensar en salir adelante y no sentarse a esperar a que todo pase. Si hay ganas las personas pueden acercarse a quienes saben hacer algo para aprender e iniciar un negocio propio, “tal y como lo hice yo hace más de 70 años cuando aprendí de mi hermana y después decidí hacer pan, una labor que estoy segura ayudaría a decenas de personas que hoy sufren porque la contingencia les quitó su trabajo”, asentó.

Para volver a hacer y hornear sus famosas queretanas, huevos de obispo, sumisos o empanochadas, –algunos de los nombres con los que bautizó a varias de sus creaciones–, doña Yuya acondicionó una mesa pequeña en un espacio en el interior de su casa, cerca de la cocina donde se encuentra la estufa cuyo horno usará para el pan, y que dista mucho del taller que tenía hace más de 15 años con un horno de barro en el que elaboraba hasta 400 piezas de pan tres veces por semana, mismas que, contó, llegaron a varios estados del país y a ciudades de Estados Unidos.