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La gente no viene a comprar comida por la pandemia, se queja vendedora Foto: Rodolfo Valadez Luviano

La gente no viene a comprar comida por la pandemia, se queja vendedora

Escrito por  Rodolfo Valadez Luviano May 29, 2020

Disminuyen las ventas 70 % en los negocios, dice Cristina Martínez


Tecpan, 28 de mayo. “Son las dos de la tarde y me queda media cazuela de relleno. Antes de todo esto, a las 11 de la mañana ya estaba en la casa, vendía todo. Pero hoy con esta contingencia por lo del virus que anda, la gente ya no viene al mercado a comprar comida”, manifestó Cristina Martínez Rumbo, vendedora de relleno en el mercado Lázaro Cárdenas del Río en la cabecera municipal de Tecpan, quien afirma que por las medidas preventivas en contra del Covid-19, las ventas dentro de la plaza comercial disminuyeron 70 por ciento en todos los negocios.

A pesar de que las ventas se redujeron 70 por ciento en su local de frutas y verduras, Juana García López manifiesta que, “no queda de otra que venir a abrir, porque es mi único medio para ganarme la vida. Sé que también es mucho el riesgo que corro porque uno trata con las personas y una de ellas podría infectarme, pero a pesar de eso no me queda de otra que abrir el local”.

Dijo que a pesar de la crisis que existe, los proveedores de frutas y verduras incrementaron al menos 10 por ciento los precios de los productos, “lo que hace más difícil mantener la venta a la gente”, apuntó.

De acuerdo a Napoleón Rivera, vendedor de carne, debido a que se redujo a la mitad el número de compradores que a diario acuden al mercado, al menos 30 por ciento de los  carniceros decidieron cerrar sus negocios, y los que se animaron a seguir adelante vieron cómo las ventas se desplomaron más de la mitad.

En un recorrido por la central de abasto, se pudo ver varios locales cerrados, sobre todo aquellos a los que las autoridades consideran no esenciales, como tiendas de ropa, zapaterías, tiendas de telas y mercerías.

De los locales que están abiertos está la fonda de Esperanza Romero, quien afirma que desde que comenzó la contingencia la venta de comida se vino abajo 50 por ciento, porque la gente dejó de ir al mercado, ya sea por la orden de confinamiento o por temor a contagiarse y añadió que, en su caso, no le funcionó vender comida para llevar, como lo sugirieron las autoridades municipales.

En el pasillo del mercado donde están los locales de telas y mercerías, la luz tenue de un foco alumbra el único local abierto. Es el de Alberto Santos, vendedor de mochilas, hilos, estambres, herramientas de costuras y plásticos. El hombre aseguró que desde que comenzó la contingencia sus ventas cayeron 90 por ciento, al grado de que hoy no gana ni para comprar nueva mercancía, por lo que tiene que ajustarse a ofrecer al público lo que le queda en la tienda.