Baja producción de maíz orilla a migrar a familias na savi de Cochoapa el Grande Foto: Salvador Cisneros Silva

Baja producción de maíz orilla a migrar a familias na savi de Cochoapa el Grande

Escrito por  Salvador Cisneros Silva Feb 21, 2020

Más de la mitad de pobladores se va al norte del país o a EU


Cochoapa el Grande, 20 de febrero. La baja producción del maíz este año, ocasionado por la tardía entrega del fertilizante, ha provocada otro aumento más a la migración interna y externa de las familias indígenas na savi, quienes abandonan sus pueblos para ir en busca de trabajo, principalmente a los Estados Unidos.

Es finales de febrero y la familia García Ortega hace sus cuentas del maíz que logró recolectar de esta ultima temporada, es poco, aseguran que este apenas le alcanzará para llegar a medio año y solo para su alimentación, nada para comerciar.

Benjamín García es el mayor de tres hermanos, es el hombre de la casa, su madre tuvo que tomar la decisión de viajar a los Estados Unidos en busca de trabajo, luego de que se les terminara el dinero que lograron recolectar de la siembra de amapola.

El joven de 16 años trabajó con su familia para sembrar tres hectáreas de maíz, sólo para autoconsumo, pero la entrega tardía del fertilizante provocó que este año la cosecha no fuera buena.

Ahora Benjamín piensa en alcanzar a su mama en California, Estados Unidos, y dejar a sus dos hermanos de 13 y 12 años a cargo de su abuela de 85.

En su pueblo más de la mitad de las familias han migrado, al norte del país o a los Estados Unidos, de las 130 familias ahora solo quedan unas 30, aquí no hay esperanza de salir adelante, más que sobrevivir día con día.

Hasta hace tres años, aún tenían algo que les daba un poco de dinero que recolectaron por sus cosechas de amapola, pero desde inicios de 2019 el precio del kilo bajó y, sin poder vender las familias, comenzaron a tener escasez.

Antes con los propios ingresos que tenían de la venta de goma de amapola, las familias tenían para poder pagar fertilizante para la planta de amapola y el resto para la siembra de maíz, entonces había mucha abundancia, pero todo cambió. “Este año la milpa no se dio, a mí no me alcanzó el fertilizante, fueron sólo cuatro bultos y yo sembré dos hectáreas; solo me alcanzó para media; ahora solo tendremos maíz para medio año, tal vez yo tenga que salir y dejar a mis hermanos”, dice Benjamín.

Muchas casas han sido abandonadas por las familias, los que se quedan son los niños y los adultos mayores.