Marchan en Acapulco para exigir justicia para mujeres asesinadas y desaparecidas Foto: Rubén Vázquez Santiago

Marchan en Acapulco para exigir justicia para mujeres asesinadas y desaparecidas

Escrito por  Héctor Briseño Oct 20, 2018

En la movilización, ciudadanos, activistas y estudiantes reclaman “¿Cuántas más?”


Ciudadanos, activistas y estudiantes marcharon la tarde del viernes del Zócalo de Acapulco hasta el asta bandera, frente al parque Papagayo, para exigir a las autoridades justicia por las mujeres que han sido asesinadas y desaparecidas en el puerto.

Al grito de “¡Justicia, justicia, justicia!”, los manifestantes arribaron al asta monumental, bajo una gran bandera de México, donde se unieron al grupo de activistas Ni una Menos.

Vestidas y vestidos con playeras negras y morado, más de 300 ciudadanos de todas las edades lanzaron consignas por sus desaparecidas, por las víctimas de violencia en Acapulco, por las mujeres asesinadas, por las mujeres y niñas que permanecen sin justicia.

“¡Señor señora, no sea indiferente, que asesinan a mujeres en la cara de la gente!”; “No, no, no, no me da la gana, ser una mujer sumisa y abnegada!”; “Sí, sí, sí, sí me da la gana, ser una mujer consciente y liberada!”, se escucharon voces en todo momento, teniendo como fondo la bahía de Acapulco; además de “¡Alto a la impunidad!,¡Ahora, se hace indispensable presentación con vida y castigo a los culpables!” y “¡Señor señora no sea indiferente, se mata a las personas en la cara de la gente!”.

Familiares y amigos cercanos a víctimas de violencia hicieron un pase de lista de mujeres que murieron asesinadas o se encuentran desaparecidas, acompañadas del exclamo de “¡Justicia!”.

Familiares Itzel Vega Radilla, cuyo cuerpo fue localizado el pasado lunes en un terreno baldío de la colonia Bocana, recordaron que era madre viuda de 34 años, con tres hijos. Su hermana Ilse la recordó como “una guerrera de Dios con fuerza y entereza”.

Mencionó que “Itzel era una mujer que veíamos en las calles y podía regalarnos una sonrisa. Iba por sus hijos a la escuela. No le debía nada a nadie. No conozco a alguien que le tuviera coraje. Era una sicóloga muy serena. Se actualizaba constantemente”.

Ilse añadió que “la veíamos como una de las más guapas de la familia. Bailaba en las fiestas. Tenía muchos planes con sus hijos. Nunca nos imaginamos que nos íbamos a encontrar con una situación de violencia como la que vivimos en Acapulco”.

Sin embargo, señaló que “no le gustaba que la vieran llorar. Le gustaba mostrar amor por las personas. Quiero que la recuerden con esa bella sonrisa. Solo puedo decir cosas hermosas de mi hermana. Si me ven fuerte es porque es lo que ella hubiera querido”. Por separado, la madre de Itzel Vega, María Elena Méndez, exigió a autoridades cambiar protocolos.

Reprochó que no hayan actuado a tiempo, porque si bien la hubiera encontrado sin vida, no en el estado en que fue localizada.

Lamentó que “autoridades saben cómo vivimos, con ese temor y zozobra, es justo que hagan algo”, y alertó que entre las víctimas se encuentran jóvenes, adultas, ancianas y niñas.

“Todos unidos vamos a impedir que siga esta violencia”, subrayó una de las oradoras del acto, quien recordó a las médicas asesinadas Adela Rivas Obe y Reyna Valenzo Pérez.

Una joven mencionó el caso de Betsy Ríos, quien murió en la periferia de Acapulco. Recriminó que “parece que cuando hace más presión la sociedad es cuando la muerte de una mujer es en la ciudad”.

Enfatizó que en numerosos casos se presentan inconsistencias en las investigaciones.

Señaló que “Betsy Ríos murió a escasos metros de su casa, en brazos de su madre. Pero la autoridad dijo que murió abajo de un puente, en un paraje peligroso”.

Reprochó que”revictimizan a las mujeres cuando se presentan inconsistencias en las indagatorias, pues inventan historias alrededor de la vida de las mujeres que no son reales con el fin de que la sociedad las olvide”.

Manifestantes mostraron cartulinas con mensajes como “¿Cuántas mujeres más necesitan ser privadas de su libertad y asesinadas para hacer algo?”.

Un orador recalcó que “tal parece que delincuencia quiere que se desintegren las familias”, y posteriormente entonó la poesía México lindo y jodido, pues insistió en que en cuestión de la aplicación de la justicia y otros haberes, así se encuentra el país.

“Que injusta es la justicia que aplican muchas autoridades, por tantas arbitrariedades”, expresó.