Ataques, más que propuestas, en el debate de aspirantes a alcaldía Foto: Rubén Vázquez Santiago

Ataques, más que propuestas, en el debate de aspirantes a alcaldía

Escrito por  Roberto Ramírez Bravo Jun 21, 2018

No asiste al encuentro el candidato del PRI; “Taja sí se raja”, celebran los otros


En los hechos, fue el perredista Joaquín Badillo Escamilla quien más dardos lanzó. A Zeferino Torreblanca lo noqueó con una frase: “Joaquín Badillo no despoja a su padre”, cuando intercambiaban golpes sobre sus empresas; a Adela Román intentó bajarla con dos alusiones: una, sobre la edad de la candidata de Morena y la de Andrés Manuel López Obrador al señalar que en una fotografía donde aparecen juntos “parecen las bodas de plata”, y otra, una generalización con que la quiso acusar de corrupta porque ella fue agente del Ministerio Público, y “todos sabemos lo que hacen los ministerios públicos para poder vivir”.

Fue el tono en el que se manejó el debate organizado por el Grupo Aca. Hubo críticas entre todos los candidatos, pero destacaron las de Badillo y las de Zeferino Torreblanca Galindo, cuyo objetivo era, más allá de demostrar algo, el de descalificar a su oponente. Por ejemplo, Torreblanca se dirigió a Román Ocampo y le dijo que ella fue diputada local gracias al gobierno municipal que él encabezó; a Figueroa intentó ningunearlo dando a entender que no sabe de leyes, en un tono que mereció de la moderadora una solicitud de respeto para el otro candidato.

Un dato de este encuentro, que comenzó alrededor de las 8:45 de la mañana y terminó antes de las 11, es que los candidatos se centraron en atacar a la abanderada de la coalición Juntos Haremos Historia, Adela Román. Lo novedoso es que antes en la campaña nadie hacía alusiones a ella, como si no estuviera en la contienda, y era entre los candidatos varones que se daba el golpeteo.

El debate fue convocado para cinco aspirantes solamente: los cuatro anteriores y el priísta Ricardo Taja Ramírez, pero éste no acudió. Un día antes, Taja declaró que era un debate excluyente porque no tomó en cuenta a los 10 candidatos, además de que ya estos cinco habían estado en las sesiones de la agrupación, por separado. Eso no quitó que fuera el segundo más citado ayer, por los demás aspirantes, que acuñaron la frase “Taja sí se raja”, e incluso al final Badillo Escamilla y Adela Román, después de tomarse la fotografía grupal, exhibieron una hoja de cuaderno con esa frase.

También hubo una protesta fuera de la sede. El candidato del Partido Impulso Humanista, Alejandro Reyes, se plantó con un grupo de seguidores. Dijo que más allá de ser excluido por el Grupo Aca, el hecho es que eso no fue un ejercicio democrático porque en un debate todos tienen su propuesta y deben ser escuchados, y en la democracia hasta el menos posicionado cuenta igual que el puntero. Denunció que el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) ha omitido lanzar la convocatoria para que puedan debatir los aspirantes.

Los candidatos expusieron prácticamente lo mismo que han venido planteando durante la campaña, y en materia de seguridad, la misma propuesta que hicieron un día antes en un foro de la Universidad Americana. También coincidieron en el diagnóstico de un Acapulco en crisis, con una nómina abultada y una deuda inmanejable. Lo novedoso fueron los ataques mutuos.

Zeferino Torreblanca fue el primero en enojarse cuando Adela Román le recordó que durante su gobierno el dinero se devolvía a la Federación por no ser aplicado. En lugar de responder a la crítica, le pidió recordar que por ese gobierno ella fue diputada local, pues, de lo contrario, nunca habría ganado una elección. Adela Román le respondió que ella ganó por su propia capacidad, y a pesar de que compitió contra “un hombre fuerte del sistema”, le dobló la votación.

Entre Badillo y Torreblanca se dio otro jaloneo, cuando el primero dijo que él no es hijo de papi, sino que tuvo que crear su propia empresa, y el ex gobernador le respondió que no es hijo de papi, pero sí de mami, porque tiene todos sus bienes a nombre de ella. Entonces el dueño de la empresa Jobamex le respondió que, en efecto, es un negocio de familia, pero con principios, “donde Jacko Badillo no despoja a su padre”, y le recordó que cuando fue gobernador él tuvo que contratar los servicios de esa empresa.

Figueroa le asestó un descontón a Badillo cuando éste dijo que él es el experto en seguridad porque tiene una empresa que cuenta con un permiso colectivo de armas, y aquél le respondió que justamente ese permiso se lo dio Zeferino Torreblanca cuando fue gobernador, y que en realidad, él hizo buen negocio con la inseguridad y es incongruente “que ahora nos venga a decir que la va a combatir, va contra su ADN, y es un conflicto claro de intereses”.

Badillo también se fue contra Torreblanca y Adela Román. Dijo que no hay “supermanes o superhéroes”, pero sí a quienes incluso no los dejan entrar a La Concepción, en referencia a Torreblanca, donde los comuneros de Cacahuatepec no lo dejan entrar a hacer campaña por su apoyo a la presa La Parota; y otros que se quieren colgar de un personaje, en alusión a Román Ocampo, a la que acusó directamente de ser inelegible a pesar de que esa acusación fue presentada en un tribunal que no se ha pronunciado al respecto. También Figueroa se fue contra Adela Román, al recriminar a quien propone atender el tejido social para resolver el tema de la inseguridad.

Cuando todo terminó, los candidatos todavía dieron entrevistas a reporteros. Torreblanca descartó la opción de declinar por Adela Román; dijo que Jacko Badillo “es un simulador” y a Figueroa lo acusó de no ser el experto que dice ser en seguridad; más bien, dijo, “es un espía”.

Badillo Escamilla cuestionó la ausencia de Taja en el debate, en los encuentros del Iiepa-IMA, en las universidades, y criticó que Adela Román “no puede hablar, tiene que leer”; Zeferino Torreblanca “se quedó en hace 18 años”; mientras que Adela Román lamentó que no hayan contado con más tiempo para exponer las propuestas que tienen para los acapulqueños; y Figueroa consideró que los intercambios “es lo que le da sabor al debate” y consideró que es bueno que los candidatos defiendan su propuesta, “lo que es grave es que ni siquiera te presentes”.