Las armas, insuficientes para lograr la paz, coinciden aspirantes Foto: Rubén Vázquez Santiago

Las armas, insuficientes para lograr la paz, coinciden aspirantes

Escrito por  Roberto Ramírez Bravo Jun 20, 2018

Cuatro candidatos plantean en la UAA sus propuestas de solución a la violencia


Zeferino Torreblanca Galindo y Adela Román Ocampo pusieron el acento en la política social, mientras Rubén Figueroa Smutny y Joaquín Badillo Escamilla se centraron en la estrategia meramente policiaca para enfrentar el problema de seguridad en Acapulco.

La confrontación de propuestas entre los cuatro candidatos a la presidencia municipal se dio durante el foro sobre seguridad organizado por agrupaciones de familiares de víctimas de violencia y de desaparición forzada, a la que no asistió el priísta Ricardo Taja Ramírez, en la Universidad Americana de Acapulco.

De acuerdo con el diagnóstico elaborado por cinco de estas organizaciones, han desaparecido unas 2 mil 200 personas de 2007 a la fecha en Acapulco; sólo en 2017 ocurrieron cerca de mil homicidios, más de mil 800 negocios cerraron el año pasado, y miles están siendo extorsionados, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

El encuentro fue convocado por cinco organizaciones dedicadas a la búsqueda de desaparecidos y de seguimiento a la violencia de género, con el objetivo de obtener una respuesta de los candidatos a la alcaldía sobre su postura en estos temas. “Por eso decidimos convocarlos. Para hablar de estos problemas y escuchar qué piensan hacer para resolverlos. También para decirles que necesitamos trabajar juntos, generosa y comprometidamente por el Acapulco que deseamos”, leyó Carlos Juárez, uno de los organizadores, en nombre de las agrupaciones.

Dijo que parece fácil hablar de 3 mil muertos y 2 mil desaparecidos, pero si hay cinco víctimas indirectas entonces se habla ya de más de 27 mil acapulqueños que son víctimas indirectas de la violencia. Por ello, pidió a los candidatos que, si lo que buscan es “volverse rico, hacer negocios, darle chamba o contratos a sus amigos, ser gobernador o recuperar lo que ha invertido en la campaña, por favor, busque otra manera, otra forma de que no afecte las vidas de un millón de personas”. Si no creen poder ser la persona que se necesita en la alcaldía, añadió, “renuncie, no compita, y nosotros le estaremos profundamente agradecidos”.

El orden de las participaciones, seleccionado al azar por los propios candidatos, fue así: primero Zeferino Torreblanca, del PT; Adela Román, de Morena-PES; Rubén Figueroa Smutny, del Panal, y al último, Joaquín Badillo, de PRD-PAN-MC, por haber llegado cuando ya se había sorteado el orden.

Torreblanca expuso en términos generales que el tema de la violencia no se puede resolver solamente con armas, sino con una política transversal y transparencia en el ejercicio de gobierno; tiene que ver con mejores fuerzas de seguridad, pero sobre todo con una mejor sociedad.

Román Ocampo advirtió que se logrará la paz social si se atacan las causas que originan la violencia, como la desigualdad, la pobreza, la falta de oportunidades, y para ello se requiere generar empleos y resolver el atraso.

Figueroa Smutny dijo que si no se rompe la complicidad entre delincuentesy autoridades, no se podrá solucionar el problema, e hizo una propuesta concreta para los delitos: la organización por cuadrantes de la acción policiaca.

Badillo Escamilla hizo un planteamiento similar, clasificando el problema por tipo de delito y con acciones concretas respecto a ellos. Pero dijo que nada se solucionará “si no trazamos una ruta de perdón”, por lo que anunció la creación de un Centro de Atención a Víctimas o Centro del Perdón.

Al término del foro, las organizaciones pidieron a los candidatos firmar una carta de tres compromisos: cumplir las propuestas planteadas en el foro, consultar a las familias de las víctimas una vez que alguno reciba su constancia de mayoría, e implementar las acciones pertinentes desde el primer día de su gobierno.