Francisco y Amadea, hermano y madre de Gabriel Echeverría de Jesús, normalista caído hace seis años en el desalojo de la autopista del Sol, lo recuerdan en ceremonia familiar. Francisco y Amadea, hermano y madre de Gabriel Echeverría de Jesús, normalista caído hace seis años en el desalojo de la autopista del Sol, lo recuerdan en ceremonia familiar. Foto: Arturo de Dios Palma

Duele perder un hijo, dice la mamá de alumno de Ayotzinapa asesinado

Escrito por  Arturo de Dios Palma Dic 12, 2017

Lastima más cuando le quitan la vida de manera injusta, señala Amadea de Jesús Tolentino

Ángel Aguirre dice que es inocente, pero yo le digo que está manchado de la sangre de mi hijo, asevera

Familiares conmemoran en Tixtla el sexto aniversario de la muerte de Gabriel Echeverría de Jesús


Tixtla, 11 de diciembre. Amadea de Jesús Tolentino intenta ser fuerte, llevar su vida con normalidad pero cada vez que el recuerdo de su hijo, Gabriel Echeverría de Jesús, se le viene a la cabeza le resulta imposible, se derrumba. La idea de que murió injustamente la desequilibra.

“Perder un hijo duele mucho, pero duele más cuando el quitan la vida de manera injusta”. 

La sala de la familia Echeverría de Jesús por sexto año consecutivo se convirtió en un espacio de oración, de rezos. Está llena de flores, de muchas flores, veladoras y retratos de Gabriel, el joven que a los 19 años que murió, cuando policías federales, estatales y ministeriales, dispararon en contra de estudiantes de Ayotzinapa para disuadir un bloqueo en la autopista del Sol, en Chilpancingo, el 12 de diciembre de 2011.

Amadea aún no le entrada en la cabeza como fue que su hijo murió por manifestarse para pedir beneficios para su escuela. “¿Por qué hizo eso Aguirre? Si lo que le estaban pidiendo los jóvenes no los iba sacar de su bolsa, lo iba pagar de los impuestos”. Esa es una de las preguntas que insistentemente Amadea hace –se hace- sin obtener respuesta.

Este domingo Amadea está perfectamente peinada, tiene el cabello agarrado en una cola de caballo; llega corriendo a su casa después de atender su fonda en el mercado de Tixtla, que es una de las actividades que la sacan del marasmo, pero atenderlo al 100 por ciento es imposible: la diabetes que adquirió en estos últimos años la mermó físicamente.

Aquel 12 de diciembre, Amadea estaba en su puesto de comida, cuando recibió la noticia de que su hijo quedó muerto en medio de la autopista.

Ese día, a las 11:29 de la mañana, Gabriel y unos 300 estudiantes de la normal de Ayotzinapa llegaron a punto conocido como El Parador del Márquez para bloquear la circulación de la carretera federal Acapulco-México y la autopista del Sol. Ya era la tercera protesta que hacían los normalistas para que el gobernador, Ángel Aguirre Rivero, los atendiera y acordar beneficios que el mismo mandatario les ofreció en su única visita a la normal.

En 5 minutos, según la cronología que hizo la CNDH para su informe, llegaron los policías federales; 40 después la ministerial y al último la estatal. A las 12:20 se escucharon los primeros disparos, 6 minutos después Gabriel y su compañero Jorge Alexis Herrera Pino estaban desangrándose, muertos, sobre la carretera.

Al bloqueo de los estudiantes, según el informe de la CNDH, llegaron 168 policías de las tres corporaciones, más de la mitad, 91, estaban armados. El saldo del desalojo fueron tres muertos, Alexis y Gabriel y Gonzalo Rivas, el trabajador de la gasolinera; tres normalistas fueron heridos, a Edgar David Espíritu un tiro en el tórax le destrozó parte de los pulmones y a dos les dieron balazos en las piernas; 24 fueron detenidos, 17 estudiantes, que fueron trasladados a la Fiscalía General del Estado donde fueron golpeados y torturados, como lo documentó la CNDH.

De estos hechos, no hay ninguno policía detenido y ninguno de los mandos es investigado. Los policías ministeriales, Rey David Cortés y Ismael Matadamas, que fueron acusados de autores materiales del crimen de los estudiantes, fueron liberados después de un año y cuatro meses de encarcelamiento. La FGE, cuenta Francisco Echeverría de Jesús, el hermano menor de Gabriel, no les ha dado información desde hace cuatro años. Y el último informe se limitó a decirles que el expediente sigue abierto.

El entonces procurador de Justicia del Estado, Alberto López Rosas; el secretario de Seguridad Pública Estatal, Ramón Almonte; el secretario de Gobierno, Humberto Salgado y a Aguirre Rivero, todos, están en libertad. Incluso Aguirre Rivero se le menciona como uno de los candidatos a diputado federal de la coalición México en Frente, más firmes para competir el próximo año.

“Aguirre dice que es inocente, que no tiene las manos manchadas de sangre, pero yo le digo que de la sangre de mi hijo si está manchado, porque él fue el que ordenó el desalojo”, dice Amadea.