Kid Dragon, un joven luchador que busca ser reconocido en Chilpancingo y Guerrero Foto: Dassaev Téllez Adame

Kid Dragon, un joven luchador que busca ser reconocido en Chilpancingo y Guerrero

Escrito por  Dassaev Téllez Adame Jul 21, 2020

Chilpancingo, 20 de julio. El joven luchador, 23 años, Kid Dragon dice que tiene los pies sobre la tierra, ya que su sueño no es ser una súper estrella del pancracio, él sólo quiere que su tierra, Chilpancingo y Guerrero, lo reconozcan, “seamos sinceros, para poder ser una estrella, se tienen que sacrificar muchas cosas y, como en el futbol, un tropiezo o una lesión, pueden frenar tu carrera, prefiero enfocarme en mi trabajo y mi familia”.

Además de que, debido a la falta de una Comisión de Lucha en Chilpancingo, este joven talento que llegó a pelear mano a mano con la leyenda Atlantis, no cuenta con una licencia de luchador profesional.

Kid Dragon recuerda que el 1º de mayo de 2013, con 16 años y tres de haber iniciado sus entrenamientos, debutó como luchador, pero fue hasta diciembre de ese año que este personaje quedó concretado con equipo y máscara propia, mismas que confecciona su esposa.

“Fue hasta que gané mi primera lucha que la gente me decía que quería una foto o un autógrafo, antes de eso, como perdía, la gente no me hacía caso…incluso me puse a practicar una firma, porque nunca había dado un autógrafo…es muy bonito”, comentó.

Su inspiración para formar el nombre de Kid Dragon, fue el luchador Último Dragón, por su habilidad de hacer giros de 360 grados y su agilidad, retomando en su honor la palabra “dragon” y complementándolo con el “kid” por ser de baja estatura y ser muy joven.

Narró que sus entrenamientos para formarse como luchador, los hizo en la escuela del conocido luchador de Chilpancingo Diablo Rojo I, además de que en su hogar siempre le inculcaron el amor por el arte del encordado.

“Siempre veía las luchas, nos compraban revistas, todos los sábados y domingos veíamos las funciones en la tele, y cuando me di cuenta, ya quería entrenar, pero no me dejaron, pero solito me fui a inscribir a la escuela del Diablo Rojo, que fue mi primer profesor”, explicó.

Narró que su debut se dio en un encuentro organizado por el ayuntamiento de Chilpancingo, para conmemorar el Día del Niño, haciendo falta un luchador y le pidieron que se vistiera con unas mallas y una máscara prestada; pero, por ser el novato, “la máscara era de Káiser y las mallas del gemelo Locker  y, la neta, me dieron una revolquiza… como era el nuevo, me tenían que amachinar para ver si iba a aguantar. Otra fue que la máscara tenía mallita en los ojos y no veía bien, pero afortunadamente salió todo bien y sentí algo muy agradable cuando pasé a ser del espectador al luchador”.

Dijo que después de su debut, comenzó a echarle más ganas y a subirle de intensidad a sus entrenamientos, llegando a ser parte de los estelares de la organización Unión Luchadores de la Zona Centro, ganándose un lugar y llegar hasta la tercera lucha.

Sus padres siempre lo apoyaron en su decisión de ser luchador, tanto así que sus primeras luchas, le fueron regaladas por su mamá a un año de haber debutado.

Para 2015, participó en una pelea triangular, junto con Allen y Black King, por el Campeonato de Peso Pluma del estado de Guerrero, siendo el primero en ser eliminado, esto por la falta de corpulencia, estatura y experiencia. Ese mismo año, pasó a formar parte de la Arena Chilpancingo, que ahora se llama Promotora Monstruo, donde empezó de nuevo a ganarse su lugar, gracias a su estilo aéreo y a las visorias del luchador Araña Negra, ahí formo parte de la tercia Los Guerreros Dragones, junto a Dragon Magic y Ángel Guerrero.

Para abril de 2016, la Promotora Monstruo lanzó el Campeonato Monstruo, de donde salió campeón y que hasta la fecha continúa siendo el campeón, al derrotar a su compañero de pareja y tercia Dragon Magic, cosa que le valió el rompimiento de su compañerismo, pasando a tener una rivalidad que perdura hasta la actualidad.

Agregó que “la Promotora siempre nos dio la oportunidad, cada función sumábamos puntos para formar parte de la lucha estelar, somos entre 15 y 20 luchadores que formamos parte de esta empresa”.

Por ello, para la función de fin de año, le dieron la oportunidad de formar parte de la lucha estelar, formando pareja con una de las leyendas de la lucha libre mexicana y uno de sus ídolos de la infancia,
Atlantis, para pelear junto a Rey Hechicero y Dragon Magic.

“Desde que me dijeron que iba a estar con Atlantis, me emocioné, porque nos dijeron: para cierre de año va a venir uno bueno y ustedes van a luchar, se lo han ganado; pero no nos dijeron hasta que salió el cartel y cuando lo vi, no macayu, me emocioné, porque a Atlantis siempre lo seguí desde la tele y las revistas cuando era morrito, era de mis ídolos… es el estandarte del Consejo Mundial de Lucha Libre”, expresó con una sonrisa en su rostro.

Recordó que cuando llegó al camerino, esperó a ver a su ídolo sin máscara, pero para su sorpresa Atlantis llegó con su tapa y lastimado del cuello por una caída que había tenido una noche antes en una función en Acapulco, por lo que les pidió bajar un poco la velocidad de la pelea. “A mí me dijo que iba primero, me pidió que los cansara, ganamos. Es un recuerdo muy bonito que tengo, más porque me aconsejó que en mi ataque especial (que es un lance de la tercera cuerda con un tornillo de hasta tres vueltas), me cuidará mucho, que entrenará y tuviera cuidado con las lesiones”.