A pesar del Covid-19, mujeres de Xochistlahuaca preservan el telar de cintura Dassaev Téllez Adame

A pesar del Covid-19, mujeres de Xochistlahuaca preservan el telar de cintura

Escrito por  Dassaev Téllez Adame Nov 17, 2020

Hacen un gran esfuerzo por conservar la pigmentación de hilos de manera natural, con flores y hojas de árboles, explican


Chilpancingo, 16 de noviembre. Mujeres indígenas de Xochistlahuaca mantienen el tradicional tejido de telar de cintura y hacen un gran esfuerzo por preservar la pigmentación de hilos de manera natural, donde incluso, llegan a utilizar los pétalos de la flor de cempasúchil para esto.

En esta contingencia, sus ingresos se vieron reducidos casi en 80 por ciento, pero a pesar de esto, las mujeres que integran la cooperativa La Flor de Xochistlahuaca continúan haciendo el trabajo que les han heredado por generaciones.

La señora Alicia Galindo Antonio, miembro de esta cooperativa, dijo que en sus inicios La Flor de Xochistlahuaca tenía 33 integrantes, pero poco a poco algunas emigraron, quedándose sólo 24 y éstas forman parte de otros colectivos que conforman esta cooperativa.

Trabajan con tres algodones de color diferentes, siendo estos blanco, café y verde, los cuales se cultivan de manera natural.

Recordó que la señora Florentina (fundadora de esta cooperativa), fue la que trajo las variantes de color de esta planta. “Antes era puro blanco, lo que usaba la gente más grande y doña Florentina fue a España y ella trajo la semilla de algodón verde, pero se lo trajo muy escondido porque no la dejaba pasar la aduana, no sé cómo, pero ella lo trajo y el color café de Guatemala, por eso tenemos de tres colores”, dijo entre risas, ya que al preguntarle si se había traficado con estas plantas, respondió que “sí, de cierta manera, porque se lo trajo muy escondido”.

Explicó que en este grupo de mujeres se continúa trabajando con la pigmentación de hilos de algodón de manera natural, es decir, usando plantas, flores, frutos, hojas y cortezas; como hojas de mango, zapote negro, cúrcuma, corteza de árbol de manche, Bugambilias, pétalos de flor de cempasúchil, cebolla morada, almendras y frijoles, además de muchas otras silvestres.

Dijo que al modo de alquimistas han combinado estas plantas para obtener otros colores diferentes a los básicos.

Para este Día de Muertos, debido a la contingencia sanitaria, en redes sociales este colectivo lanzó una convocatoria para que les donaran, luego de levantar sus ofrendas, las flores usadas en los altares (principalmente la de cempasúchil), pero la respuesta de la comunidad de Xochistlahuaca fue nula, esto debido al cierre del panteón por las medidas sanitarias para evitar la aglomeración de personas.

Indicó que ellas, año con año, acuden al panteón a recoger todas las flores secas para tener material para pigmentar.

Cada una de las miembros de La Flor de Xochistlahuaca dijeron sentirse muy orgullosas de continuar con preservación del tradicional tejido de telar, además de que han participado en diversos encuentros nacionales e internacionales, por su labor, preservación y enseñanza de esta ancestral técnica.

Las mujeres de origen amuzga, tardan de tres meses o hasta un año en elaborar un huipil bordado.