Sin ley, los que aplican la ley

Escrito por  Oct 16, 2019

Resultaría paradógico que quienes se dedican a hacer justicia sean tratados en forma injusta.

Ahora resulta que la cúpula del Poder Judicial de Guerrero no sólo ha sido exhibida como la que reparte cargos de acuerdo con sus conveniencias, intereses o simpatías, haciendo a un lado los preceptos legales, sino ahora también se le acusa de proporcionar condiciones laborales cuestionables a los trabajadores.

Ayer, empleados del Palacio de Justicia de Caleta se manifestaron en el exterior de sus instalaciones para exigir incremento salarial. Aseguran que no lo han recibido desde hace tres años.

“Los secretarios de acuerdos, proyectistas y secretarios, actuarios de juzgados y salas, exigimos el pago los incrementos al salario correspondiente a los años 2017, 2018, 2019”, se leía en una manta desplegada en el escenario de la protesta.

“Pedimos que se aplique la ley a quienes aplicamos la ley”, expuso el orador, quien, expresó asimismo, que “tenemos 30 años trabajando y sin derecho a jubilación”, un privilegio exclusivo para magistrados y jueces.

No es la primera vez que manifiestan su inconformidad. René Recamier Castro, trabajador del juzgado tercero, explicó que “esta decisión se tomó porque la última vez que una comisión de trabajadores fue a ver al presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Alberto López Celis, los trató mal, no los atendió como se debía”.

Las demandas no son nuevas, como tampoco su malestar e inconformidad.

Los manifestantes afirmaron que “tenemos varios años pidiendo incremento salarial. Luego del paro de labores en 2015, se firmaron diversos puntos de acuerdo los cuales no se han respetado”.

¿Cómo puede el TSJ impartir justicia a la sociedad cuando a sus trabajadores no los trata con justicia?

No sería congruente ni moral que ayuntamientos, estados o Federación no proporcionen a sus policías salarios decorosos y prestaciones laborales y esperen que se conduzcan con integridad. Pasa lo mismo con los trabajadores que participan de una u otra forma en la impartición de justicia.

Peor sería que el TSJ y el Consejo de la Judicatura se guiaran por la idea de que les niegan jubilación y mejora salarial a sus trabajadores porque reciben muchas propinas del público.

Regatearles beneficios significa colocarlos en la tentación de obtener dinero vendiendo la justicia al mejor postor.

Justo será que el Tribunal los escuche, analice sus planteamientos y se esfuerce por mejorar sus condiciones laborales. Eso sería lo congruente, además de lo legal. n