Los 43, herida sangrando

Escrito por  Sep 27, 2019

Quienes aseguran que el tiempo sana todas las heridas podrían estar equivocados.

El caso de la desaparición de los 43 normalistas de la normal rural de Ayotzinapa parece desafiar esa sentencia.

Al cumplirse cinco años de la tragedia que no deja de sacudir al país, lo mismo que al exterior, diversos sectores de la sociedad se volcaron a las calles a recordar al Estado que la ausencia de los jóvenes no se olvida, reclamando a gritos su presencia.

El dolor, el sufrimiento, la angustia, la indignación, el enojo, la frustración, el clamor de justicia, quedaron patentes en las calles, en los salones de clases, en la Cámara de Diputados.

Bien lo dijo el gobernador Héctor Astudillo ayer en Ixcateopan: “Mientras no se sepa dónde están los 43 jóvenes desaparecidos, la huella seguirá viva; seguirá viva sin duda la afectación, y seguirá viva, por supuesto, la herida que causó este lamentable acontecimiento”.

Mientras tanto, en la Ciudad de México, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que no habrá limitantes, ni impunidad, en la investigación por la desaparición.

Ayer, “en la conferencia mañanera”, llamó la atención el hecho de que López Obrador; el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas, y el fiscal especial del caso Ayotzinapa, Omar Gómez Trejo, aparecieron vistiendo una playera negra con el estampado en blanco de la palma de una mano en la que se leía el número 43 y la leyenda: 5 años Yo con la verdad.

No sólo los 43 fueron recordados; también los dos componentes –un chofer y un jugador– del equipo de futbol de la tercera división profesional Los Avispones, victimados durante el mismo funesto acontecimiento. Los llamaron “los olvidados de Iguala”, puesto que tampoco les han hecho justicia; pero, a diferencia de los 43, ninguna autoridad los toma en cuenta para las indagatorias.

Allá, en la Cámara de Diputados, entre tanto, resonaron las palabras de impaciencia de padres de los desaparecidos. Pidieron a la Fiscalía General de la República dar más dinamismo a las indagatorias y emprender acciones legales contra los funcionarios y ex funcionarios que obstaculizaron las primeras investigaciones.

Ahí, con el sufrimiento a cuestas, dejaron constancia de su imparable lucha en un escenario oficial en el que, lejos de avances reales, ocurren retrocesos mezclados con la desesperante advertencia de comenzar las investigaciones a partir de cero.

Perciben buena disposición gubernamental, pero no alcanzan a vislumbrar la justicia; no obstante, no se rinden; su dolor es el combustible que los impulsa a continuar su búsqueda. n