Contradicciones

Escrito por  Sep 20, 2019

Es usual que, tal vez más por conveniencia política o económica que por beneficio social, el gobierno suela atacar las consecuencias de un problema en vez de sus causas.

Un ejemplo de ello, en el que incluso se trasluce una clara contradicción e incongruencia, es la construcción de más hospitales para atender a personas con diabetes, obesidad e hipertensión arterial, que abarrotan los nosocomios, en vez de impedir o restringir la producción de frituras, tabaco, alcohol y refrescos, que son algunos de los principales productos causantes de esas enfermedades.

Corren versiones de que, cuando el gobierno pidió propuestas para crear el plato de buen comer, una organización dedicada al cuidado de la nutrición, sugirió verduras, frutas, granos y semillas; el gobierno echó abajo la idea e impuso la suya incluyendo leche, carne y huevos, pese a que el ser humano no es carnívoro, sino herbívoro, y que la leche no es para los niños, sino para los becerros, disparando con ello la producción de colesterol y triglicéridos en los humanos, así como los problemas de alergias entre la población infantil.

Por eso no es de extrañarse que, ahora con el problema de la violencia, la Secretaría de Salud estatal anuncie una inversión de 35 millones de pesos en la construcción de una nueva instalación del Semefo en Acapulco, con capacidad de almacenamiento de 400 cuerpos.

Eso, en vez de fortalecer los cuerpos de seguridad estatal y municipales y poner a trabajar a los agentes del Ministerio Público y a la Fiscalía General del Estado.

Ni los ayuntamientos se hacen responsables de los trabajos de prevención del delito ni la fiscalía hace lo suficiente para detener y someter a proceso a los delincuentes, que siguen atacando cuando quieren y donde quieren con entera libertad.

Así, en lugar de que los encargados de estas tareas hagan su trabajo para frenar la comisión de homicidios, la autoriedad opta por ampliar los servicios para acumular más cadáveres.

Es decir, en vez de impedir que haya más muertos, concentra su atención en crear espacios para albergar más cuerpos.

En el último de los casos, no está mal porque siguen matando a la gente, pero deberían atender los dos aspectos al mismo tiempo. n