Opacidad, otro obstáculo

Escrito por  Sep 13, 2019

Muy importante resulta el llamado del gobernador Héctor Astudillo Flores a los diputados y a los actores políticos y sociales del estado a cerrar filas en el tema del presupuesto del próximo año.

Expresó: “hay que cerrar filas con el tema del presupuesto. La situación de Guerrero necesita, merece, que nos presten más atención; el presupuesto, como viene, es muy limitado”.

Ante tantas carencias es preciso, sí, el respaldo del gobierno federal para sacar adelante a la entidad, pero independientemente de ello, pueden llevarse a cabo otras medidas lo mismo a nivel estatal que en los municipios.

Coincidente con el gobernador, el secretario de Turismo de Guerrero, Ernesto Rodríguez Escalona, declaró que ante la reducción presupuestal de 44 por ciento para las actividades de promoción de este sector en el paquete económico nacional de 2020, solicitará, recurriendo al apoyo de empresarios, que el Congreso de la Unión destine más recursos.

Eso, también, está muy bien, pero por otra parte, el titular de la Sectur estatal deberá aplicarse en el uso del presupuesto que se logre, pues la falta de transparencia con que lo ha venido manejando mueve a la sospecha de que no se encauza de la manera más conveniente, puesto que no hay resultados que puedan apreciar y, sobre todo, sentir, los sectores turísticos de la entidad, que se quejan de la ausencia de trabajo de las dependencias y organismos oficiales.

Ahí está el Fidetur, por ejemplo, del que no se sabe qué hace, ni en qué gasta el dinero que se le asigna.

En la administración estatal mucho es lo que puede hacer para que rinda el dinero la Contraloría estatal, cuya labor pasa inadvertida, como si su fiscalización la llevara a cabo entre cuates con resultados que no trascienden más allá de unas cuantas personas, igual como ocurre en los ayuntamientos, cuyos cabildos fiscalizan a modo los recursos municipales.

Algo parecido sucede en el Congreso, que simula fiscalizar a las alcaldías, donde el saqueo impune es la principal característica de los alcaldes al dejar el cargo.

Luego entonces, que pidan más recursos, sí, pero también que estado y municipios abandonen ya la opacidad y la no rendición de cuentas, y se pongan a trabajar como debe ser. De otra manera, de manejarse como barriles sin fondo, ni el presupuesto más generoso les alcanzará para nada. n