Palos de ciego

Escrito por  Jul 26, 2019

Se antoja absurdo y hasta grotesco que, a 58 meses de la desaparición de los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa, acudan al 27 Batallón de Infantería de Iguala a buscarlos.

Pudo haber sido lógico, necesario y conveniente, que en cuanto los muchachos desaparecieron se haya revisado las instalaciones del batallón, porque pudo haberse localizado a los jóvenes, si es que ahí los escondieron, o podrían haberse hallado evidencias, si las había, pero hacerlo a casi cinco años de la tragedia no tiene sentido.

Por otro lado, resulta ingenuo pensar que, si los militares hubieran detenido y retenido a los normalistas, los habrían ocultado en las instalaciones del batallón; creerlo así sería subestimar la inteligencia militar.

Este miércoles, integrantes de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia para el caso Ayotzinapa, encabezados por el subsecretario de Derechos Humanos y Gobernación, Alejandro Encinas Rodríguez, así como padres de los 43 jóvenes, ingresaron a las instalaciones del 27 Batallón, recorrieron el campo militar y se reunieron con mandos militares.

¿Qué esperaban hallar mediante un simple recorrido y hasta ahora? ¿Qué creían que les iban a expresar los mandos? El comandante ha sido cambiado tres veces desde el funesto suceso.

Resultados distintos se habrían de obtener si, apegándose a la recomendación del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), las autoridades llamaran a cuentas no sólo a soldados que estuvieron esa noche en el escenario del ataque a los normalistas, como al parecer ya lo hicieron, sino también a mandos intermedios, al comandante del batallón e incluso al secretario de la Defensa Nacional de ese momento.

¿Alguien más debería ser colocado en el banquillo de los acusados? Sí, el que fungía como procurador general de la República, el entonces secretario de Gobernación y el ex presidente de la República.

Eso, si realmente se quiere conocer la verdad y castigar a los responsables; investigar soslayando esta opción es hacerle al cuento. n