¿Amaina la crisis?

Escrito por  Jul 18, 2019

Para alivio de muchos –pero, de seguro, también para desconsuelo de otros tantos–, ayer pareció empezar a ceder el incendio que generó a lo largo y ancho del estado la incapacidad de los funcionarios federales a cargo de distribuir fertilizante a los campesinos.

Por lo que respecta a este diario, no recibió reportes de tomas, bloqueos o autorreparto del insumo, si bien los hubo de manifestaciones de inconformidad por causas relacionadas con el tema. En Atoyac, la Coordinadora Regional de Comisarios Ejidales protagonizó un conato de toma de la bodega correspondiente, que finalizó al constatar sus integrantes que el producto embodegado sería insuficiente incluso para los participantes de la protesta, pues se lo pensaron mejor y desistieron en espera de mejores condiciones. Algo similiar sucedió en la bodega de Puente Campuzano, en Taxco.

En Acamixtla, también en Taxco, sólo externaron su molestia porque, dijeron, servidores de la Nación los citaron en esa comunidad para entregarles el abono, pero no se presentaron.

Hubo en otros rumbos del estado muestras de inconformidad, pero fueron aun menores que las descritas.

Es seguro que respiraron aliviados quienes no pudieron con la tarea que les encargó el gobierno federal, porque con la intervención del gobernador y de los alcaldes, el incendio derivado de sus dudosos resultados deja de estar en el foco de la atención, y eso les permite pasar inadvertidos cuando más lo estaban necesitando.

Pero sería ingenuo pensar que no habrá quienes se sientan insatisfechos por este mismo hecho. Es seguro que hay quienes apuestan todo por que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se deteriore de manera acelerada para que pierda apoyo social y votos en las elecciones por venir.

Unos y otros son ingredientes de cualquier sistema democrático. n