Imprimir esta página

Malestar desbordado

Escrito por  Jul 16, 2019

Fragoroso lunes fue el de ayer a raíz del incumplimiento de la entrega del fertilizante.

El hartazgo de la espera inútil provocó que productores bloquearan vialidades federales, tomaran bodegas y hasta secuestraran a encargados del reparto.

Improcedente sería el pretexto de la resistencia al cambio, dado que los campesinos se están ajustando a las reglas impuestas por los responsables del programa; entregaron los documentos requeridos, no los que ellos quisieron, pero el insumo no llegó en el plazo establecido por el propio gobierno federal.

En este contexto, unos 200 campesinos de las comunidades Llano Grande, Las Cruces y Guayabo, del municipio de San Marcos, en la región de Costa Chica, bloquearon durante varias horas la carretera federal Acapulco-Pinotepa, en San Marcos, desde las 8 de la mañana, para exigir la entrega del fertilizante.

En representación de los afectados, Jaime Adame explicó que “se hizo la entrega de documentos así como lo mandataron; a la mayoría no se le entregaron vales”.

Al mismo tiempo, en Tlapa, productores del municipio de Cualac bloquearon la carretera federal Tlapa-Chilpancingo, en inmediaciones de la comunidad de Tres Caminos, para exigir la entrega del insumo químico.

En Tlacoachistlahuaca, por otra parte, campesinos de la comunidad amuzga Las Minas arribaron a la bodega a pedir el fertilizante; cuando les dijeron que no había, se llevaron por la fuerza a Alfredo Salinas Ortiz, responsable de Segalmex de este municipio, así como al supervisor del programa del Fertilizante Gabriel López Ramos.

Labriegos de 11 comunidades de La Montaña de Taxco, desbordados por la impaciencia, llegaron a la bodega de San Pedro Chichila. Cuando les dijeron que les entregarían hasta hoy martes el abono, la abrieron y comenzaron a repartirlo.

En la ciudad platera misma, integrantes de la Unión Campesina Emiliano Zapata (UCEZ) bloquearon el cruce de las carreteras de cuota Taxco-Zacapalco y Toluca-Acapulco para exigir el fertilizante.

La desesperación, la angustia y el enojo ha hecho presa de los productores que, justifican, hace un mes comenzó la temporada de lluvias oficialmente, los cultivos ya han desprendido y el abono requerido para impulsar su crecimiento y producción sencillamente no llega. n