Palabras contra hechos

Escrito por  Jul 03, 2019

Manejar el gobierno con el corazón no ayuda en nada a mejorar la administración, y si de momento el ciudadano se traga el anzuelo de un manejo de lenguaje optimista, positivo, constructivo, no tarda en darse cuenta del garlito y después, frente a un escenario similar, reacciona con desconfianza e incredulidad que, si no se corrigen, terminan por convertirse en sellos de una gestión.

La manera de convencer no es manejando palabras bonitas, frases adornadas, sino cifras, nombres, números, estadísticas, porcentajes, comparaciones, con lo que la población no se vea en la posición de tomarlo o dejarlo, sino en la de analizar, sopesar, reflexionar, y con base en ello llegar a conclusiones firmes, respaldadas por datos duros y no por expresiones derivadas de buenos deseos.

Por ejemplo, asegurar que en la actual administración municipal se ha logrado que la policía sea una corporación más confiable y más cercana a población, sin ofrecer nada con lo que esa afirmación se pueda confirmar o medir, no infunde confianza. No se llega a nada, más que a la suspicacia.

Y menos aun cuando un militar de elevado rango, como es el comandante de la Octava Región Naval, el almirante Francisco Lima López, señala en un acto público que “500 agentes, que representan aproximadamente una cuarta parte de la corporación policiaca del puerto, no aprobaron su último examen de control y confianza”.

Ahí están los números.

¿Cómo creer que se cuenta con una policía más confiable que antes si la síndica Leticia Castro Ortiz asevera que el secretario de Seguridad, Gerardo Rosas Azamar, acumula dos meses ausente del cargo, en tanto el regidor Víctor Aguirre Alcaide acusó que el funcionario no ha presentado al cabildo desde hace dos meses su informe sobre las incidencias delictivas, ni su plan de prevención del delito?

¿Acaso es mago el señor?

¿Cómo creer si la misma alcaldesa Adela Román Ocampo reconoce que desde hace meses la síndica tiene “bastantes elementos” a su disposición sin que emita una resolución a sus casos –mala conducta–, en tanto otros están a disposición de la Comisión de Honor y Justicia?

Los indicios, las evidencias, los datos, son reveladores de que el estado de la policía municipal apunta en varias direcciones, excepto hacia la confiabilidad. n