Negociaciones y resultados

Escrito por  Jun 24, 2019

Después de cinco días, este viernes concluyó el paro laboral en el ayuntamiento de Acapulco. La presidenta municipal, Adela Román Ocampo, declaró que será hoy lunes cuando se den a conocer los términos del arreglo con las cuatro secciones sindicales que aglutinan a los trabajadores municipales.

La parte sindical adujo que la suspensión de actividades se debía a la falta de firma del contrato de trabajo; la parte patronal explicó siempre que ya se había autorizado un incremento salarial de 4 por ciento y que la actual administración ha otorgado a sus trabajadores más beneficios que ningún gobierno anterior.

También sostuvo en todo momento que la razón de la inconformidad sindical era la propuesta para constituir la Comisión Mixta de Escalafón que se encargaría de la elaboración de un reglamento escalafonario y una convocatoria abierta a todos los trabajadores con el propósito de que se haga una revisión bilateral de las solicitudes y con base en los derechos de cada trabajador sean asignados los beneficios laborales conforme a sus méritos y antigüedad. Se supone que de esta manera acabarán los procedimientos opacos que han prevalecido entre las autoridades y líderes.

De bien a bien, durante el paro no quedó claro si la resistencia sindical iba en ese sentido, pues la dirigencia hablaba de que no se había firmado el contrato. Nada más.

Sería por demás extraño que las secciones sindicales se opusieran a esta propuesta presidencial, porque cada cambio de gobierno protestan porque el alcalde saliente invariablemente autoriza a su libre arbitrio la basificación de trabajadores, que vienen siendo gente de su confianza, lo cual margina del beneficio a trabajadores sindicalizados con suficiente antigüedad para obtenerlo.

Por esa razón, sería de entenderse que los líderes apoyaran la propuesta de la alcaldesa, quien, en el último de los casos, bien podría pasar por alto esta situación y permitir, sin crearse problemas, que en cada cambio de gobierno siguieran violándose derechos de los trabajadores al aislarlos de las basificaciones para favorecer a allegados de la autoridad, al fin que ella termina su gestión y se va.

Incluso, podría hacer lo mismo que sus antecesores –basificar a su gente aun sin tener derecho–, pero opta por poner orden, decisión que habla bien de su gobierno.

Pero será este día cuando se dé a conocer cómo quedaron finalmente ayuntamiento y sindicatos. n