¿Indiferencia o incapacidad?

Escrito por  Jun 10, 2019

Siete días transcurrieron ya desde que el titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), Jorge Zuriel de los Santos Barrila, informó que estaba en espera de que el juez liberara varias órdenes de aprehensión contra responsables del asesinato de ocho personas halladas en una camioneta en Chilpancingo el domingo 26 de mayo.

Cuando se le pregunta al funcionario por un caso en particular, normalmente se rehúsa a hablar arguyendo que, de hacerlo, entorpecería la investigación (¿?); no obstante, hay ocasiones en que, como ésta, lanza un distractor para liberarse del asedio de la prensa.

Zuriel de los Santos no tuvo empacho en asegurar que espera órdenes de aprehensión para proceder, lo que implica dar tiempo a los involucrados a ponerse fuera de su alcance, sobre todo tomando en cuenta la efectividad con que actúa.

Aseguró que hay una sola línea de indagación, pero se negó a mencionarla porque “ya se tienen avances importantes en la investigación”; y, eso sí, ya les avisó a los responsables que ya conoce su identidad para que huyan, si es que les importa huir.

En la última decena de octubre de 2018, a escasos días de haber sido asesinado Gabriel Soriano Kuri, locutor de RTG –un organismo descentralizado del gobierno de Guerrero–, el fiscal se reunió con familiares del desaparecido, entre ellos el padre, nuestro compañero Javier Soriano, a quienes aseguró que en ese momento se dirigía al sitio donde tenían cercado ya al asesino del periodista, y se comprometió a informarles los resultados al día siguiente.

Soriano Guerrero sigue en espera de que el fiscal le informe que ya está detenido el culpable.

Otra salida de Zuriel de los Santos cuando lo cuestionan respecto a un delito en particular es expresar: “investigo todos los casos, no solamente los de este tipo”. Y sale por peteneras.

Nada raro es, entonces, que el funcionario no haya dado resultados todavía de la matanza de los ocho.

Si no lo ha hecho con un trabajador del gobierno estatal, ¿cómo esperar que aplique la ley en otros casos?

Si no se ocupa de procurar justicia por la propia familia, ¿cómo esperar que lo haga con otros?