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Llegaron las lluvias

Escrito por  Jun 03, 2019

No hay más opción que no sea esperar que el titular de la Coordinación de Servicios Públicos Municipales, Juan Carlos Manrique García, no se equivoque cuando dice que no hay retraso en la limpieza de los cauces pluviales, pues habiendo comenzado la temporada de lluvias el 15 de mayo, ha ampliado un mes el plazo para terminar de hacer la tarea.

Es verdad que fue este sábado 1º de junio cuando cayó la primera lluvia en Acapulco, pero no es posible creer que Manrique García haya tenido la certeza de que exactamente el día 15 de mayo no iba a comenzar a llover, como ha ocurrido en otras temporadas que han tenido un comienzo muy fuerte.

Por otra parte, no es de pensarse que el funcionario municipal cuente con la información suficiente que le permita afirmar que en los próximos 30 días que le tomará limpiar los canales no habrá un ciclón o un huracán que lo desfase e inunde viviendas.

Viene al caso mencionar que la directora general de la Conagua, Blanca Jiménez Cisneros, informó que este año se prevé la formación de 33 ciclones, seis por arriba del promedio histórico, de los cuales 19 se presentarían en el océano Pacífico.

¿Alguien le habrá garantizado a Manrique García que ninguno de esos 33 ciclones golpeará a Guerrero en los próximos 30 días?

Otro punto: regularmente, el gobierno en turno no sólo ha considerado la limpieza de canales como medida para evitar problemas, sino también del drenaje, que se convierte en red pluvial cuando llueve; sin embargo, en ningún momento se ha mencionado que se fuera a desazolvar; por ende, es de preverse que con cualquier lluvia comiencen a tronar las alcantarillas por el azolve que hay en las líneas.

Y si Servicios Públicos Municipales rebosa de optimismo, no menos optimista debe encontrarse Conagua, que no ha comenzado el desazolve del río de La Sabana, que tantos problemas ha causado, como en el caso de la tormenta tropical Manuel, por citar una reciente, que causó su desbordamiento e inundó 13 colonias aledañas.

El problema principal, en este caso, estriba en que el cauce se azolva y reduce el lecho; el caudal que alimenta al río llega a ser tan poderoso cuando ocurren los ciclones que el afluente se desborda y causa cuantiosos daños en viviendas y servicios públicos.

Por lo pronto, el Sistema Meteorológico Nacional informa que una zona de inestabilidad con probabilidad ciclónica, localizada frente a las costas de Veracruz, en interacción con un canal de baja presión extendido sobre el interior del territorio nacional, ocasionará tormentas muy fuertes en Guerrero, pero en los planes de Servicios Públicos probablemente no está previsto que llegue a haber problemas, pues está tomando su trabajo con mucha tranquilidad, así tengamos la temporada encima. n