No más opacidad

Escrito por  Abr 29, 2019

No es precisamente una muestra de congruencia el hecho de que el órgano fiscalizador de los recursos públicos no rinda sus propias cuentas.

Sorprende que el presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del estado (Jucopo), Antonio Helguera Jiménez, declare que la legislatura pasada, presidida por el PRI, escondió la cuenta pública; cuando la pidió, no apareció, señaló.

Helguera Jiménez se refiere, asimismo, a la exigencia que le hicieron en medios de comunicación diputados del PRI y del PRD para que transparente los recursos del Poder Legislativo y lo acusaron de actuar con opacidad.

Habrá que aplaudir la preocupación de Helguera Jiménez por la manera en que se manejaron los recursos en el pasado; los demás diputados, los del PRD y del PRI que lo cuestionan, bien harían en apoyarlo, pues su resistencia deja entrever claramente que algo ocultan.

Nunca, que se recuerde, se ha sabido que el Congreso rinda, analice y apruebe o desapruebe su propia cuenta pública, si bien tiene la obligación de hacerlo.

En el propio cuerpo legislativo ha comenzado al desaseo que luego se extiende hacia los ayuntamientos y demás entes cuyos presupuestos deben ser fiscalizados.

No es de extrañarse, por tanto, que mientras los alcaldes entregan en bancarrota sus municipios, el Congeso nunca les encuentra irregularidades, por lo que, lejos de recibir la sanción administrativa o penal correspondiente, los alcaldes salientes reciben constancia de que todo lo hicieron muy bien, de tal manera que siguen desempeñando otros cargos públicos sin el menor rubor.

Bien está, por consiguiente, que Helguera Jiménez quiera poner orden, como correcto es, del mismo modo, que el presidente de la Jucopo transparente el uso de recursos, como priístas y perredistas reclaman.

El hecho de que, como replica Helguera Jiménez: ¿cuándo se ha rendido cuentas, cuando?, no significa que tiene cancha libre para transitar por el mismo camino de la opacidad como lo hicieron las anteriores legislaturas.

Sería una pena que los diputados se exhiban sus desaseos porque andan enfrascados en un pleito interminable, en vez de que sea un propósito de corregir lo mal hecho y componer lo que habrá de venir. n