Petición mal dirigida

Escrito por  Abr 08, 2019

Resulta por demás absurdo la petición que el secretario de Turismo municipal, José Luis Basilio Talavera, hace a los maestros de la Ceteg en el sentido de no afectar al puerto con bloqueos y manifestaciones durante el Tianguis Turístico 2019. 

El propósito del funcionario es positivo; no obstante, exhortar a que no se realicen bloqueos ni manifestaciones es como hacerles ver a los cetegistas, que son esos movimientos precisamente los que causan daño y malestar.

Y los inconformes, cetegistas o no, llevan a cabo ese tipo de protestas para perjudicar no al gobierno, sino a la población, a fin de que los habitantes, que son los que resultan afectados, se irriten y enderecen su enojo contra la autoridad.

¿Qué efectos causaría entonces los bloqueos y manifestaciones que llegaran a realizar grupos inconformes? Los asistentes al Tianguis se llevarían la impresión de que Acapulco es un destino cuyos problemas sociales no atienden las autoridades y que por lo tanto la gente no tiene más opción que salir a las calles a exigir soluciones.

Si un grupo se queja porque inopinadamente le cambiarion el hospital para la prestación del servicio de hemodiálisis, cuando el actual les ha dado buen servicio, el mensaje es de una atención deficiente del IMSS.

Si los profesores toman las calles para exigir su incorporación al Fone, querrá decir que fue el gobierno el que les provocó el problema al contratar irresponsablemente docentes sin contar con el debido respaldo presupuestal.

Si usuarios se manifestaran públicamente contra la escasez del suministro de agua entubada, significaría que los responsables son puntuales para cobrar las facturas pero no proporcionan en igual condiciones el servicio, lo que constituye el delito de fraude.

Luego entonces, Basilio Talavera debió enfocar su petición a los funcionarios públicos en el sentido de que hagan su chamba y resuelvan los problemas de la población.

Si a la gente se le atiende y le resuelven sus problemas, le quitan armas para armar borlote, por un lado, por otro, nadie protesta sólo por causar problemas y si lo hace por intereses oscuros, hay un instrumento que se llama ley. n