Ausencia de contrapesos

Escrito por  Mar 24, 2019

El principal aprendizaje que ha dejado el desastre en que acabó la descentralización que emprendió el Estado mexicano durante el gobierno de José López Portillo (1976-1982) y que prosiguió durante el de Miguel de la Madrid, es que, en general, los gobernadores gobiernan sin contrapesos efectivos que modulen y refrenen el ejercicio abusivo del poder.

No podía ser de otra manera, dado que en el ámbito federal tales contrapesos fueron creados después de esa descentralización administrativa, y menos aun cuando incluso en ese ámbito la función de contener el eventualmente excesivo poder de la Presidencia de la República es ejercida con deficiencias y desviaciones.

Aclarado ese punto, no puede asombrar ni sorprender que en Guerrero hayan sido creadas al menos 15 mil plazas en las áreas de Educación y de Salud sin techo presupuestal de la Federación, que es la fuente de recursos para el pago de ambas nóminas.

Y, por su parte, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha dicho en varias ocasiones que su gobierno no perseguirá a losv funcionarios públicos que en el pasado cometieron irregularidades, pues si así lo hiciera no le bastarían los seis años de gestión para poner orden.

Por tanto, no tiene caso señalar quién es responsable de la creación de esas plazas que hoy tienen de cabeza las finanzas estatales, ni tampoco tiene utilidad perder los estribos por esas acusaciones, pues la solución al problema no pasa por cobrar al responsable o a los responsables los miles de millones de pesos que ha costado esa decisión.

La solución es que uno de los dos ámbitos de gobierno –el estatal o el federal– asuma los costos. Lo deseable es que sea la Federación, pues es la única que aún está sometida a vigilancia efectiva de organismos reguladores. El gobernador Héctor Astudillo informó ayer que planteó el asunto a Andrés Manuel López Obrador el día anterior, durante la visita del Presidente al puerto, y que el mandatario federal “fue muy receptivo” a la propuesta.

Ese paso es un acto concreto hacia la solución del problema, a diferencia de sólo polemizar al respecto. Si al final recayera en el gobierno estatal la obligación de pagar a los trabajadores que no están en el Fone, el gobierno federal deberá alentar la creación de contrapesos locales que impidan nuevas desviaciones así de costosas. n