Sin vuelta atrás

Escrito por  Mar 17, 2019

El problema de los 5 mil 743 trabajadores de la educación contratados por fuera de la nómina oficial es de esos que no pueden ser resueltos por el método de hacer volver las cosas a su estado original.

Se asemeja –guardada toda proporción– al problema de la destrucción del gran lago sobre el que se asentó la antigua Tenochtitlán, luego la capital de la Nueva España y ahora de México: no hay manera de retroceder hasta el estado original de las cosas, por más que hoy se reconozca que estuvo mal destruir ese vaso lacustre para edificar encima una ciudad.

Los trabajadores de la educación –que no maestros, pues estos son apenas 10 por ciento del total– contratados por fuera del Fone podrían ser despedidos, pero eso originaría una conflagración de tipo social, más que laboral, que incendiaría Guerrero, como bien advierte el senador Manuel Añorve Baños.

También generaría un gran problema en la prestación del servicio educativo, pues de un día para otro se producirían casi 6 mil vacantes, imposibles de cubrir en plazo conveniente, aunque en ese intento la autoridad educativa pusiera todo su empeño y todas sus capacidades organizativas y operativas. Si no han podido resolver la carencia de trabajadores que se han jubilado o que han fallecido, a pesar de enojos, desesperos y protestas diarias, ¿cómo podrían poner orden en un desbarajuste mayor?.

La única solución es que gobierno federal y gobierno estatal se sienten a resolver, con actitud colaborativa y constructiva, por la vía de repartirse la carga financiera de los salarios de esos trabajadores. Son federales, es verdad, pero quien los contrató fue un gobernador. n