Capama: mucho circo, poca administración

Escrito por  Mar 11, 2019

Las explosiones emocionales fueron más abundantes que las exposiciones razonadas (la CFE no quiere entender que Capama no tiene dinero. La CFE actúa en forma terrorista, entre otras), en la crisis, una más, de fin de semana que dejó sin agua al puerto, una situación que la autoridad no puede resolver, y los consumidores, sobre todo aquellos que pagan su recibo puntualmente cada mes, se niegan a aceptar, con todo el peso de la razón.

Si la CFE falla en el suministro de energía eléctrica, por ejemplo, derivando en bajas en el voltaje, tiene que pagar los daños y perjuicios que cause a las instalaciones hidráulicas de la paramunicipal; si una suspensión de luz ocasiona el devastador golpe de ariete, consistente en el regreso del caudal de agua por la línea de conducción causando destrozos, particularmente en las curvas, debe cubrir el costo de las averías.

A pesar de que hechos de esta naturaleza se han suscitado, nunca se supo, ni se ha sabido en la historia de la Capama, Capouisma o Jaapa, que la paramunicipal le haya hecho un cobro por este concepto, ni que la CFE, motu proprio, haya pagado los destrozos.

Si, a la inversa, Capama adquiere un adeudo por consumo del fluido, la CFE está en todo su derecho de cobrar; por principio de cuentas, la empresa, como todo consumidor, está obligada a ser puntual en sus pagos.

Las empresas se rigen por principios y valores en los que no están incluidas las decisiones derivadas del corazón; por tanto, a la CFE no le importa, ni tiene por qué importarle, el que la paramunicipal, así sea por la corrupción, las concesiones políticas o por incapacidad en la administración, se encuentre con las arcas vacías.

“Gracias” a que el gobierno del estado pagó 18 millones de pesos que debían algunas dependencias por consumo de agua, la Capama pudo abonar a la CFE esa cantidad monetaria, con la que se reanudó el servicio.

¿Por qué Capama no cobraba a esas dependencias el servicio? Otra: la alcaldesa reconoce que grandes empresas y hoteles “tienen deudas millonarias” con la Capama. ¿Y por qué no les cobran?; admite asimismo la existencia de contratos fraudulentos en la paramunicipal, ¿por qué, independientemente de entregar la información a la Auditoría Superior del Estado (ASE), no recurre a las autoridades judiciales?

¿Por qué no mueve los hilos necesarios para que los ex directores Javier Chona Gutiérrez; de Finanzas y Administración, Guillermo Adolfo Galeana Salas; de Gestión Ciudadana, Dalia Garzón Campos; y de Operación, Juan Antonio Ramírez Valle, regresen los 188 millones de pesos que defraudaron a la Capama en la anterior administración, según la resolución de la ASE respecto a la auditoría que hizo del ejercicio fiscal 2016?

¿Por qué no cobra a la CFE por el suelo que usa en el municipio para el cableado, postería, estaciones y demás instalaciones, como sugiere el notario Miguel García Maldonado?

Resulta obvio y evidente que debería haber menos circo y más administración para sacar adelante a la Capama.

A los consumidores que pagan no los conmueve el que las autoridades se victimicen cuando aquellos quedan sin agua, lo que exigen y esperan son resultados; agua, pues; servicio, no lloriqueos, acusaciones, ni pataleos. n