¿Es amnesia o son intereses?

Escrito por  Mar 09, 2019

Es evidente que el ayuntamiento de Acapulco ha olvidado su compromiso de hacer justicia en el caso del acceso de 730 metros cuadrados que una inmobiliaria cerró en playa San Vicente, ubicada en la zona Diamante.


El 20 de diciembre de 2018, el municipio intentó derribar, sin éxito, la barda de siete metros de extensión que, construida por la inmobiliaria Madre Tierra, obstruye el acceso ubicado sobre el bulevar Barra Vieja, único andador público que comunicaba a la franja de arena en unos ocho kilómetros.

El pasado 4 de enero, el regidor Javier Morlett Macho, presidente de la Comisión de Desarrollo Urbano y Obras Públicas del cabildo de Acapulco, reveló que fue descubierto que la escritura del terreno adyacente adonde fue construida la barda fue modificada de manera irregular en 2017.

Manifestó que “los propietarios exhibieron una escritura diferente a la original, lo cual representa un probable fraude”.

Dijo que la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas del municipio de Acapulco ya había notificado a la inmobiliaria y que los desarrolladores tenían 15 días para presentar la licencia de construcción, o de lo contrario, el muro podía ser demolido por autoridades.

Nada fue verdad.  Han transcurrido 48 días, y no se han ocupado del posible fraude; no han informado si la inmobiliaria compareció, si presentó la documentación, si el municipio dio seguimiento al problema.

El 18 de febrero, vendedores de la playa San Vicente se manifestaron fuera del palacio municipal del parque Papagayo para exigir a la alcaldesa, Adela Román Ocampo, que derribe la barda.

La alcaldesa se comprometió con los locatarios a que la va a tirar “y el acceso va a existir; le damos la seguridad de que vamos a responderles”, pero no ha ocurrido, y no han dicho cuándo sucederá.

El 22 de mayo de 2018, el presidente de la Comunidad Politécnica de Acapulco, José Luis Sánchez Ortiz, denunció que se estaban construyendo desarrollos inmobiliarios en la zona Diamante con bardas muy cercanas al mar, eliminando las ventanas ecológicas, sin que ninguna autoridad hiciera nada al respecto.

Indicó que, en los terrenos adyacentes a la carretera que va hacia Barra Vieja, las construcciones deberían tener determinada distancia a un acceso de playa, pero no están respetando esa regla.

Señaló que construir bardas pegadas al mar es motivo de clausura para esos desarrollos, pero el gobierno municipal no aplicó –y sigue sin hacerlo– la ley por la violación del Plan Director de Desarrollo Urbano.

La denuncia ahí quedó. La administración pasada la ignoró, en tanto la actual podría argumentar que no se hizo en su periodo, pero el caso es que tampoco al asunto de playa San Vicente le ha dado mayor importancia.