Prevención

Escrito por  Feb 08, 2019

El ayuntamiento de Acapulco informó que un avance de 75 por ciento registran los recorridos realizados en canales pluviales y desarenadoras que realiza personal de Protección Civil y de varias dependencias de la alcaldía. Asimismo, dio a conocer que en los 13 días de trabajo, han recorrido más de 50 puntos, 57 presas gavión y 31 desarenadores en colonias del anfiteatro y la zona Poniente de Acapulco, encontrando basura, maleza e incluso escombro que es arrojado por los ciudadanos que viven en los alrededores.

Están muy bien los recorridos sobre todo porque falta un buen rato para que lleguen las lluvias y porque eso deja de manifiesto el interés de la presidenta municipal, Adela Román Ocampo. Debe hacerse mención de que antes no había ocurrido algo parecido; no obstante, sobra decir que, está muy bien la supervisión, pero ni siquiera hace falta, pues no ha habido una sola temporada de lluvias en que los cauces pluviales, presas gavión y desarenadores queden en condiciones de resistir el siguiente temporal sin que se les dé mantenimiento.

Caso especial es el del cauce del río de La Sabana; ayer, al recorrerlo, los empleados municipales debieron darse cuenta de que está tan azolvado que en la primera tormenta tropical o huracán rebasará los bordes y se desparramará sobre las colonias cercanas, sobre todo Renacimiento, que en ningún momento se ha dicho que esté en zona de alto riesgo; empero, ha sufrido tres inundaciones empezando con el provocado por el huracán Paulina a principios de octubre de 1997.

Este antecedente, sin embargo, no ha servido para que los gobiernos se ocupen de desazolvarlo a tiempo; ha sucedido que ya avanzadas las lluvias las máquinas andan retirando el lodo, basura y arena.

El río de La Sabana es, sin lugar a dudas, el cauce más peligroso de los que hay en Acapulco por el caudal de agua al que le da salida; nace en la sierra y a la altura de Renacimiento recibe toda el agua que baja de las partes altas.

Cuando se ha salido de su lecho ha llegado a inundar hasta 13 colonias que se localizan cerca de los márgenes del afluente, derribando incluso el puente de concreto que comunica a Renacimiento con la colonia Frontera y sectores aledaños.

Perfecto están las medidas preventivas de la alcaldía porteña de recorrer las distintas zonas, pero mejor sería que ya comenzaran los trabajos de limpieza y desazolve.

Sobre todo que el gobernador Héctor Astudillo y la primera autoridad de Acapulco aprovechen su cercanía con el presidente Andrés Manuel López Obrador para pedir que a Conagua no se le vuelva a hacer noche y arranque con tiempo el desazolve, pues son muchas las familias que entran en peligro; hasta ahora no ha habido pérdidas humanas. Es de desearse que no espere que las haya para darle la debida importancia al asunto. n