Camino equivocado

Escrito por  Feb 01, 2019

Si son ciertas las declaraciones atribuidas al encargado de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (Capama), Leonel Galindo González, en cuanto a que los más preocupante para el organismo es la prensa y después el aspecto financiero, hay razón demás para inquietarse.

Desde la perspectiva de Galindo González, Capama tiene una prensa enemiga “porque alborota a la comunidad”; por ello, cree que los medios de comunicación son el principal problema; después las descargas de aguas negras al mar y el desabasto de agua a la población.

Si la prensa miente no está cumpliendo con su función; si distorsiona la realidad, igual. Incluso, sería razón suficiente para que Capama o cualquier otra dependencia no sólo se queje, sino recurra a las autoridades judiciales a interponer la demanda correspondiente para que se castigue penalmente a los responsables.

Habrá que tomar en cuenta, en cambio, que si los medios no hacen más que reflejar la realidad, con sus declaraciones el funcionario transita por el camino equivocado, siendo eso lo preocupante.

Infinidad de veces, los medios han publicado la existencia de descargas de aguas negras que van a dar al mar, mas nunca gobierno alguno se ha ocupado de corregirlas.

Desde hace tanto tiempo que las descargas están ahí, que la prensa poco se ocupa de su permanencia; por tanto, sólo en ocasiones especiales hace mención de ellas, antes bien la comunidad tiene aún la capacidad de alborotarse.

Si la prensa se ocupa del desabasto se debe a las quejas que todos los días emiten los habitantes de diferentes sectores a los que les llega puntualmente el recibo, pero no reciben con la misma puntualidad el servicio, lo que jurídicamente constituye el delito de fraude, pues cobra por un servicio que no da.

Siendo Rubén Figueroa Figueroa gobernador del estado (1975-1981), citó a conferencia de prensa. Presentes los directores, les pidió no seguir publicando hechos sangrientos. Uno de ellos le contestó: si no quiere usted la publicación de hechos de sangre, evítelos.

Esa, exactamente, puede ser una fórmula efectiva para que el encargado de la Capama ya no vea en la prensa los problemas que la gente tiene con los servicios que está obligado a prestar el organismo y no lo hace.

De esa manera, los medios no tendrían ya material con que alborotar a la comunidad. Entretanto, si el señor no quiere ver lo obvio, envía un mensaje para preocuparse. Es evidente que está en el lugar equivocado. n