Manipulación de niños

Escrito por  Ene 30, 2019

Si bien resulta deplorable el que se emplee a menores de edad para la realización de determinadas actividades mediante las cuales contribuyan al sostenimiento económico del hogar, no menos criticable es el hecho de que infantes sean manipulados para exigir a las autoridades la solución a diversos problemas, y hasta utilizados como carne de cañón.

Ayer, por ejemplo, responsables, trabajadores y padres de familia de estancias infantiles se manifestaron en un sitio público en Chilpancingo para demandar aumento al subsidio que se les ha venido otorgando y la reanudación del mismo, puesto que en enero no les entregaron nada, y saben que en febrero tampoco les llegará.

La petición puede ser justa porque el subsidio representa un apoyo para padres de escasos recursos y sobre todo para madres solteras que, de otra manera, tendrían serios problemas para encargar a sus hijos al acudir al trabajo.

Está bien.

No es ese el punto que conduce a este comentario, sino el que a la manifestación hayan llevado a niños, bebés prácticamente, a los que les enjaretaron pancartas con consignas a las que eran ajenos, simple y llanamente porque ellos no pudieron haberlas escrito, ni sus cerebritos tienen la capacidad todavía para dar cabida a esas ideas.

“Mi papito tiene que trabajar y no puede llevarme donde me voy a quedar”, “No nos quites nuestro II (segundo) hogar”, “Los niños y niñas tenemos derecho a un lugar digno donde debemos aprender desde pequeños”, se leía en algunos cartelones.

Es usual ya que padres de familia y profesores de escuelas en conflicto saquen a bloquear calles a alumnos de primaria, a quienes echan por delante ante la probabilidad de un desalojo.

Igual, les asignan pancartas del mismo color, con el mismo tipo de letra y con expresiones que los menores ni piensan, ni escriben, con demandas de solución a sus problemas y que muchas veces tienen que ver con conflictos entre docentes o de padres contra profesores.

La responsabilidad podría adjudicarse en primera instancia a los mentores, porque son los que presionan a los padres para sus fines, pero también son responsables los directores, supervisores, jefes de sector, representantes de SEG y hasta el titular de esta dependencia, ninguno de los cuales en momento alguno ha tratado de evitar estas acciones que en nada contribuyen a la formación personal e intelectual de los infantes.

Alguien debería ocuparse del asunto. n