Prueba de fuego

Escrito por  Dic 04, 2018

Vientos frescos y esperanzadores soplan en torno al caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en septiembre de 2014 en Iguala.

La creación de la Comisión de la Verdad ayer por el presidente Andrés Manuel López Obrador marca un buen comienzo de gobierno en el caso.

Su objetivo será desarrollar una amplia investigación siguiendo diferentes líneas; formará parte de la Secretaría de Gobernación (Segob) y será paralela a una instancia formal como la PGR o la próxima Fiscalía General.

Al frente estará Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos. También participarán especialistas nacionales, organismos internacionales como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y representantes de las víctimas, así como expertos.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público se encargará de suministrar los recursos necesarios para el funcionamiento de la comisión; la Secretaría de Relaciones Exteriores se encargará de signar los convenios necesarios con instancias como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Algo más: el decreto que da origen a la Comisión de la Verdad incluye, a la vez, una comisión presidencial, que no es la Comisión de Investigación para la Verdad y la Justicia que ordenó el Tribunal Colegiado de Reynosa, Tamaulipas, misma que deberá ser creada por la nueva Fiscalía General de la República, como ente autónomo, o, en su defecto, por la actual Procuraduría General de la República.

“No habrá ninguna traba para llegar a la verdad”, dijo el jefe del Ejecutivo.

Se da por descontado, desde luego, que el mandatario tenga intereses de ninguna índole en el asunto, lo cual lo coloca en una postura de imparcialidad.

En consecuencia, razones de sobra hay para prever que al fin se llegará hasta el fondo de la tragedia.

Será a la hora de proceder contra los responsables cuando se ponga a prueba al nuevo gobierno.

Por ahora todo marcha como miel sobre hojuelas, pero habrá que ver si llegado el momento hay el suficiente coraje para someter a juicio, si fuera procedente, a personajes como el ex presidente Enrique Peña Nieto, al ex secretario de Gobernación y actual senador Miguel Angel Osorio Chong, al entonces procurador general de la República Jesús Murillo Karam, autor de la cuestionada “verdad histórica”, o bien a integrantes del Ejército.

Es lo que está por verse. n