¿Dónde está la autoridad?

Escrito por  Nov 09, 2018

Qué tendría que suceder para que el gobierno acabe ya, de una vez por todas, con el faltante de maestros en escuelas y la cauda de problemas que cotidianamante genera, como el bloqueo de vialidades con las inconformidades ciudadanas consiguientes?

No pasa un día sin que padres de familia, alumnos y docentes de algún plantel educativo, salgan a la calle a marchar o simplemente a obstruir cualquier vialidad, impidiendo el desplazamiento de la población hacia centros de compra, fuentes laborales o planteles escolares, sin que las autoridades asuman su responsabilidad.

Ni los funcionarios de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) ni los del gabinete del gobierno estatal ni el jefe del Ejecutivo de la entidad, hacen lo conducente para solucionar este problema de todos los días.

Podría entenderse, que no justificarse, su incapacidad para abatir la inseguridad y la violencia por ejemplo, o bien la ausencia de infraestructura en los centros urbanos, por citar algunos, mas lo que resulta inconcebible es que no se ocupen de sustituir un maestro por otro en una plaza ya creada y aprobada.

Ayer, para no perder la secuencia de las protestas y los problemas viales derivados de las mismas, padres de familia de dos planteles educativos del poblado de Dos Arroyos, bloquearon la autopista del Sol durante aproximadamente una hora, para exigir a la Secretaría de Educación Guerrero cinco profesores de base.

Por separado, padres de familia de dos escuelas de la colonia Navidad de Llano Largo, bloquearon el bulevar de las Naciones, en la zona Diamante, para demandar profesores, y aparte, les paguen, pues los maestros que han sido nombrados no reciben salario.

Se toma ya como algo cotidiano el que personas que viaja por la autopista del Sol, turistas entre ellas desde luego, queden paralizadas una, dos o más horas porque no hay quien resuelva la inquietud de los inconformes.

Igual ocurre en las calles de Acapulco; el bloqueo al bulevar de Las Naciones ayer, es un ejemplo de ello; la cara bonita del puerto, la que ofrece orden y un rostro urbano atractativo, no se salva del caos.

Los servidores públicos optan por mantenerse en sus oficinas disfrutando la comodidad a resolver las demandas de la gente, que si mal hace en crear desorden vial, peor hace la autoridad al no atenderla.

Si el gobierno estuviera en lo suyo, haciendo su trabajo como debe de ser, la población no tendría necesidad de robar tiempo a sus actividades para manifestarse públicamente.

En la medida en que la autoridad asuma su papel con seriedad la sociedad se mantendrá tranquila, desarrollando en paz sus actividades cotidianas, pero de no suceder así, es evidente que no está dispuesta a adoptar una actitud de indiferencia ante el incumplimiento gubernamental. n