Ciudadanos, ¿los victimarios?

Escrito por  Oct 29, 2018

Enfático fue el secretario de Gobierno del estado, Florencio Salazar Adame, al aceptar que las instituciones están debilitadas y al culpar de ello a los ciudadanos; expresó que el gobierno del estado tiene que combatir la delincuencia con apego a la ley, y que los mexicanos “no tenemos apego por la ley, no tenemos respeto por la ley; si pensamos en la ley, estamos pensando cómo le vamos a dar la vuelta a la ley”.

Salazar Adame no es ningún improvisado; es, al contrario, un profesionista del derecho reconocido. Prestigiado. En consecuencia, sabe a la perfección que si hay autoridades, si se crearon las instituciones, es precisamente porque hay personas que no respetan la ley; hay ciudadanos que, efectivamente, como bien dice él, le dan la vuelta a la ley.

Y por eso precisamente hay gobierno, cuyos poderes, el ejecutivo, el legislativo y el judicial, se encargan de crear leyes, aprobarlas y ejecutarlas, a efecto de que, con base en la ley que menciona Salazar Adame, se prevenga, se persiga y se castigue el delito, para que  la sociedad viva en paz y armonía.

Al haber quienes no están dispuestos a vivir en este ambiente de convivencia pacífica surge la necesidad de que haya una autoridad que se encargue de someterlos al orden, porque si todo fuera orden y paz, ninguna necesidad habría de crear leyes ni instituciones, porque no harían falta.

Ciertamente fallan las instituciones, se debilitan, a consecuencia de lo cual, con miras a crear un poquito de fortaleza, cada día se crean nuevas dependencias que en vez de procurar justicia y prevenir y combatir la impunidad, no hacen más que engordar ese monstruo burocrático insaciable que engulle despiadado el dinero de los contribuyentes sin cumplir el objetivo por el que fueron creadas.

Sí, se debilitan las instituciones, pero no por culpa del ciudadano; el doctor Eduardo López Betancourt, un profesionista de altos vuelos, conocedor de las leyes y cuyo prestigio y distinción le hizo merecedor de la presea Vicente Guerrero, aporta algo que bien puede ser la respuesta al lamento del secretario de Gobierno.

“México –puntualizó con decisión y valentía en evento en que recibió el premio– vive momentos trágicos provocados por gobernantes ineptos e ignorantes; por eso se reclaman cambios profundos, nuevas leyes y nuevos hombres”.

El hombre al que, por ser claro y crítico, se le ha llegado a privar hasta de la libertad y lo han agredido y condenado a vivir temporalmente en silla de ruedas, reforzó: “…no se puede guardar silencio ante el drama que se vive en el país, donde la justicia y el derecho son un gran drama, pues los hombres que lo guían han fracasado…”.

Dijo más: “el motivo por el que ahora el país y sus instituciones estén en una hecatombe son sus malos gobernantes”.

¿Habrá alguien que ofrezca mejor respuesta? n