Prevención ausente

Escrito por  Oct 27, 2018

Mientras la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) no sea entregada al ayuntamiento, la alcaldesa Adela Román Ocampo será la menos responsable de la violencia en el municipio.

Hasta ahora, haberle quitado al ayuntamiento porteño el cuerpo policiaco no ha reportado ningún beneficio visible a la sociedad, ni termina de justificarse la detención de todos los policías con el argumento de cumplir órdenes de aprehensión contra dos mandos policiacos.

La acción se vio muy dirigida contra el alcalde saliente, Evodio Velázquez Aguirre, al que se le hizo una serie de acusaciones que incluye la pérdida de más de un centenar de armas de la Policía Municipal, pues cesaron los señalamientos como acto de magia cuando el ex alcalde publicó un desplegado en medios periodísticos solidarizándose con el gobierno de Héctor Astudillo Flores, acción interpretada en el ámbito político como una petición de perdón y paz.

Así, ni la seguridad ha mejorado ni las expectativas de un mejor desempeño para el futuro se dejan entrever.

Se anunció ya que uno de estos días se entregará la SSP a la alcaldesa, pero mientras ello no suceda no se le podrá responsabilizar de la inseguridad; el recrudecimiento de la violencia no ha sido razón suficiente para que se acelere el regreso de la corporación; entre tanto, Román Ocampo puede dormir tranquila, al menos que le quiten el sueño las versiones de que el crimen le ha advertido ya que deje el cargo o de lo contrario seguirá el baño de sangre.

Si los trabajos de vigilancia en el puerto están bajo la responsabilidad de la Policía Estatal y si se toma en cuenta que la misma Secretaría de Seguridad Pública del estado ha revelado que le hacen falta más de mil agentes para dar una cobertura adecuada a la entidad, es de imaginarse cuán eficaz puede ser la tarea de protección a los habitantes del municipio de Acapulco. Los hechos sangrientos de los últimos días pueden proyectar un destello de ello.

Como Mejoral contra el cáncer, se ha anunciado la próxima instalación del Grupo de Coordinación Acapulco, como una manera de reforzar las acciones de seguridad en el municipio, lo que equivale a que habrá más patrullajes por las calles y que, tras ocurrir algún hecho sangriento, acudirá una mayor cantidad de policías y militares al escenario del ataque.

Hasta la saciedad se ha dicho que los colaboradores del presidente Enrique Peña Nieto desviaron el uso del equipo tecnológico destinado a la investigación para el combate a la delincuencia y que es debido a ello y a la falta de voluntad que la violencia no decrece. La intención, pues, es vender la idea de que se hace mucho, cuando en realidad no se hace nada o lo suficiente, lo que equivale a decir: mucho ruido, pocas nueces. n