Nuevo amanecer

Escrito por  Oct 01, 2018

El nivel de la prestación de los servicios públicos constituye un termómetro fehaciente para calificar la gestión de un presidente municipal.

Si las vialidades estuvieron en un estado de deterioro e invadidas, si el servicio de recolección de basura fue deficiente, si el alumbrado público funcionó en una que otra zona solamente, si el suministro del agua fue irregular y la seguridad pública estuvo ausente, es razón más que suficiente para poner tache a las autoridades municipales, porque si no hubo capacidad para proporcionar a los gobernados lo más elemental, significa simple y llanamente que los demás rubros estuvieron peor.

Mucho es el trabajo que espera a Adela Román Ocampo en su encomienda como presidenta municipal.

Rescatar la prestación de los servicios públicos representa, sin lugar a dudas, una de las primeras encomiendas que deberá asumir, porque es una de las aspiraciones y necesidades más urgentes para la población.

De entrada, informó que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador destinará 650 millones de pesos a colonias y comunidades marginadas del municipio para obras de agua potable, drenaje, electrificación, espacios públicos, vivienda y regularización de la tenencia de la tierra.

Muchos son los compromisos que asume la alcaldesa; quién sabe si conoce la dimensión de cada uno de ellos; es de esperarse que al rato no vaya a salir como aquel gobernante que se comprometió a acabar con la inseguridad y cuando estuvo en el poder justificó su fracaso diciendo: no creí que fuera tan grave el problema.

“No gobernaré a espaldas del pueblo, ni le voy a fallar. Soy mujer de palabra. Reafirmo los principios de no robar, no mentir y no traicionar”, subrayó.

Tiene razón la primera autoridad porteña cuando plantea que “gobiernos erráticos y políticas públicas equivocadas nos han conducido a la ruptura del orden social y de la convivencia pacífica”.

La gente ha terminado harta de que su primera autoridad se confronte lo mismo con el gobernador del estado que con el presidente de la República, hecho que coloca al municipio en una posición de desventaja aunada al atraso que ya de por sí lo agobia.

Finalmente, Acapulco se encuentra ante un nuevo amanecer en cuyo horizonte se vislumbra la esperanza de una vida mejor. n