Pleitos en vez de soluciones

Escrito por  Ago 31, 2018

Conmoción, escozor y suspicacias generó la emergencia sanitaria declarada por el titular de la Secretaría de Salud en Guerrero, Carlos de la Peña Pintos, así como la multa superior a 300 mil pesos aplicada por el mismo funcionario, quien sostuvo que en los últimos meses la Cofepris Guerrero lanzó tres alertas sanitarias, sin que en ninguna hubiera respuesta del ayuntamiento que encabeza Evodio Velázquez Aguirre.

De inmediato, el alcalde acusó al gobernador Héctor Astudillo Flores de querer provocar una crisis con la medida sanitaria; días antes, el primer edil ya lo había culpado de que, junto con sus funcionarios, están creando problemas al municipio a su cargo.

Por su parte, funcionarios municipales salieron en defensa del munícipe, elucubrando que la emergencia obedece a una cuestión de tintes políticos; para que el apoyo se viera más, perredistas protestaron en la Jurisdicción Sanitaria 07 contra la decisión de Salud.

Haiga sido como haiga sido, dijera el clásico, la verdad, política o no política, está ahí, irrebatible: basura por doquier. Y no es de ayer, ni de la semana pasada ni del mes anterior; tiempo lleva ya la deficiencia en la recolección, por lo que se entiende que funcionarios y simpatizantes defiendan su jefe, pero de eso a que tengan la razón, es diferente. Su reacción, esa sí, huele desde lejos a tufo político.

Más creíble es la versión de Carlos de la Peña cuando afirma que durante varios recorridos por colonias que cuentan con la mayor población del puerto, se detectó “acumulación impresionante” de desechos.

Para el colectivo imaginario, la percepción es de que alcalde y gobernador traen pleito político, más sea o no verdad, lo que sí es cierto es que gobiernos municipal y estatal deberán sentarse a platicar y arreglarse en vez de provocar guerras mediáticas, que ni a una administración ni a la otra convienen y menos aún a los guerrerenses, que lo que quieren es trabajo y resultados, en vez de que sus gobernantes se desgasten en este tipo de conflictos, que exhiben la ausencia de sensibilidad para llevarse bien.

Muchos son los problemas que agobian a la población, (inseguridad y violencia entre ellas, en cuyo combate ha quedado de manifiesto la incapacidad gubernamental ya no para resolverla, sino para reducirla), como para que ocupen su tiempo y energía en este tipo de pleitos.

Por consiguiente, es de desearse que, cuanto antes, el municipio solucione el problema de la basura; y que ambos gobiernos busquen y logren un acercamiento y acuerdos de colaboración en vez de fomentar los distanciamientos. n