Alarma sísmica necesaria

Escrito por  Sep 24, 2017

Desde que se hizo usual la instalación de sistemas de alarma de sismo, que avisan con más o menos anticipación a los habitantes de centros de población acerca de la inminencia de un terremoto, para que se pongan a salvo, en Acapulco las autoridades la vieron como artilugio innecesario, dada la ubicación geográfica del puerto: muy cerca de la orilla oriental de la placa de Cocos, lo cual lo hace más que proclive a los movimientos telúricos.

El razonamiento que los gobernantes han seguido para no instalar una red de alerta generalizada es que, si el epicentro del sismo es Acapulco mismo o un sitio muy cercano, el desembolso por el sistema no sería inversión, sino gasto, porque la alarma sonaría al mismo tiempo que se sentiría el remezón del movimiento de tierra, algo así como sucedió en la Ciudad de México el 19 de septiembre.

Sólo unas cuantas instituciones, de manera acertada, no siguieron esa línea de razonamiento, e instalaron alarmas, si bien para un reducido número de personas, porque –como ya quedó demostrado en los tres sismos recién ocurridos, el 7, el 19 y el 23 de septiembre– no todos los que sacuden a Acapulco tienen su epicentro en el puerto o cerca de él.

En esos tres casos la alerta sísmica en Acapulco habría sonado unos dos minutos antes de que la onda sísmica tuviera sus efectos en el puerto. En otras ciudades del estado el margen habría sido incluso mayor.

Acapulco es la ciudad más grande de Guerrero, la más poblada y la de mayor valor material por cuanto a su infraestructura urbana. Sus hoteles suelen estar ocupados con visitantes, en algunas temporadas más que en otras. Sus centros y plazas comerciales suelen estar colmadas de consumidores. Igual sus cines y otros sitios de alta densidad de concentración humana.

Todo ello hace impostergable la instalación generalizada de alertas de sismo. n