El fantasma de la 701

Escrito por  Jun 20, 2018

Nadie, por santo o demonio que sea, puede mencionar las palabras autodefensa o policía comunitaria sin que por la mente cruce la sospecha de que realmente se esté hablando de un grupo al servicio del crimen organizado, sobre todo si su creación tendrá efecto en zonas propicias para el cultivo de enervantes.

Ciudadanos, comisarios municipales y representantes ejidales de al menos 27 comunidades de tres municipios del estado pertenecientes a la sierra realizaron este lunes una marcha en la comunidad de Filo de Caballos para exigir seguridad al gobierno estatal.

Advirtieron que, en asamblea, se acordó crear una policía ciudadana; es decir que ya tomaron la decisión; no están pidiendo autorización a nadie.

Cada comunidad, cada región, indígena o no, crea cuando se le da la gana su propia policía invocando la Ley 701, misma que, acéfala o vigente, ampara o ampararía únicamente, según su estado legal, a la Policía Comunitaria de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (Crac), pues de acuerdo con su creación y funcionamiento es la  que se apega a los lineamientos legales, como es el hecho de que permite la formación de policías comunitarias en comunidades indígenas, y sus integrantes son elegidos por los ciudadanos a los que sirven.

Y si cuando la Ley 701 estaba vigente el gobierno estatal no se ocupaba de vigilar que cumplieran su normatividad las nuevas policías comunitarias y autodefensas, ahora que fue desfasada porque al Congreso local no le dio la gana emparejarla con la legislación federal, pues menos se ocupa de ello.

Por tanto, ese tipo de organizaciones han actuado con toda libertad; incluso algunas de ellas, como la Upoeg, han sido utilizadas para golpear a los opositores al sector gubernamental, como el Cecop.

Upoeg y Fusdeg, ésta última formada con disidentes de la primera, se han llegado a enfrentar a balazos con saldo de muertos, heridos y desaparecidos, pero ninguna autoridad los ha molestado. Los dos tienen la complacencia oficial y llevan como estandarte la impunidad.

En consecuencia, no será de extrañarse que en Filo de Caballos, si ya lo han decidido, formen su propia policía; más que importar si se ajustan a la ley, importará a quien van a servir. n