Mentores de la gobernanza y el cinismo

Escrito por  May 10, 2021

Quienes, creyéndose puros e inmaculados, están metidos en el juego de poder y, sin autoanalizarse primero, levantan la mano y dirigen su índice de fuego hacia el adversario, deberían, por elemental cordura y prudencia, ser un poco reflexivos y tomar en cuenta el alto riesgo que, en su caso, representa el escupir al cielo.

Si la experiencia y el conocimiento fueran cruciales para hacer un buen gobierno, como aducen algunos, Guerrero no se encontraría entre los estados más pobres del país, más rezagados, más subdesarrollados.

Experiencia y conocimiento han sido determinantes, sí, para que las camadas de funcionarios, gobernantes y políticos tejan efectivas redes de complicidad que les permitan salir cada sexenio bien librados de sus turbios manejos en los diferentes ámbitos.

¿Qué otra explicación habría, si no, en el caso de aquel político costachiquense que, autoerigiéndose en actual mentor de la gobernanza, no logró concluir su sexenio y que, si bien pudo no haber tenido participación directa en la desaparición de los 43 estudiantes normalistas, sí estaba enterado de cuanto estaba ocurriendo la noche de los acontecimientos y todos los demás días?

¿Dónde entra aquí la experiencia que el ex gobernador privilegia como una virtud que debe tener quien gobierne la entidad? ¿De qué le sirvió? ¿Cómo fue que no le ahorró la vergüenza de haber salido disparado de la gubernatura?

¿Es esa la manera de ejercer la gobernanza?

¿Dónde tiene cabida el arte del buen gobierno, la experiencia y el conocimiento en el caso de aquel gobernador que en 1999 comenzó a contratar profesores sin contar con el debido respaldo presupuestal?

¿Dónde el de aquellos gobernadores que, después de ese, siguieron contratando más docentes y administrativos hasta sumar miles y convertir el problema en una bomba que ha provocado la paralización del magisterio porque no se le ha alcanzado a pagar sus salarios?

¿Qué tanta es la experiencia y el conocimiento y qué tan vasto debe ser el arte de gobernar que debe tenerse para crear un conflicto de esa naturaleza, que, por cierto, le será heredado al próximo gobernador?

¿Qué tan bien debe gobernarse para convertir la Secretaría de Salud y la Secretaría de Educación Guerrero en las que más malos manejos financieros han tenido en los últimos sexenios?

¿Cómo es que al 4 de noviembre de 2019 la Auditoría Superior de la Federación (ASF) estaba exigiendo la aclaración o recuperación de 19 mil 899 millones 800 mil pesos desviados entre 2002 y 2018?

¿Se necesita mucha experiencia para dejar tan malas cuentas y resultar sin castigo? ¿Es eso gobernanza? ¿Es la herencia de los genios que han gobernado Guerrero en los últimos sexenios?

¿Es el mismo tipo de políticos que requiere la entidad?

El gran mentor dice que sí. n